Mostrando entradas con la etiqueta textos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta textos. Mostrar todas las entradas

16.7.14

Un tanto más de mínimas historias

* El cesto de papeles recibe la bola de papel desechable. No quiere saber cuanto dice lo que contiene. Hace malabares para que siempre le caiga dentro. También, soporta, aunque no tanto, otros productos no deseados. Eso le altera un poco su capacidad de resistir algunos olores. No puede con los productos orgánicos y que decir de las latas, a veces sucias. Las botellas de cristal le lastiman por su dureza. Le gusta el papel porque, finalmente, siempre contiene alguna sorpresa. Con lo que más se siente identificado, es con el papel de regalo. Lo siente bello aunque ya no sirva. Que decir de los moños. Y por eso, le da cabida en su interior. Hasta diría que con algo de regodeo. Tenerlo dentro le hace sentirse diferente y hasta premiado.

* Un radio antiguo esta dispuesto en una vitrina. Ahí, solo tiene la función de que le vean y le recuerden. Él, no puede comprender esa situación. Antes, disfrutaba con la música que reproducía. Los comentarios de locutores y hasta alguna que otra famosa radionovela. Incluso al extremo, hasta con algún partido de cualquier deporte. Hoy, solo le queda el silencio y la admiración de quienes lo ven. Le gustaba más los otros tiempos. Ya perdidos, pero no olvidados. Por eso esta ahí. Exhibiéndose.

* La piedra sabía de su consistencia. Era cuadrada, pero también redonda. Cuando le pican siente el escozor del cincel. En el río sostiene la fuerza del correr del agua. Cuando golpea algo le duele y hace un ruido como de culpa. Se admira de que al ser atizada entre sí, produce una chispa. También, cuando se construyen calzadas para caminar con seguridad y cómodamente. Si le adhieren a los muros, para hacer que estos sean más resistentes y altos, le parece oportuno y seguro. Cuando le lanzan con fuerza sobre el agua, se marea por las ondas que le rodean. Si alguien tropieza con ella, no puede evitar sonreír. Lo mejor es que fue trascedente en la llamada Edad de Piedra y porque se volvió útil y se pudieron elaborar herramientas con este material. Todavía se enorgullece de esto. Así es de sensible.


* Al calcetín lo que más le desagradaba era ser comparado con un café aguado. Se veía bien de rayas. Si podía combinar su color y diseño con la camisa, se había producido un logro. No le parecía, que le guardaran de cierta manera, doblado sobre sí mismo. Cuando se bañaba pedía ser colgado de la punta. Era más seguro para no deformarse. Lo mejor, no tenía que sufrir del planchado. Y se cambiaba todos los días. Aunque a veces sufría de escozores por el zapato donde tenía que ir a parar. O por los pies que cubría con cierta resignación. Le parecía extraordinario permanecer envasado y exhibido. No estaba de acuerdo cuando alguien le compraba. La angustia le creaba confusión y además, seguro le esperaba alguna sorpresa. Todo dependía de su constante uso. Su tiempo útil podría acelerarse.

Las tijeras y sus recursos

La tijera o tijeras es una herramienta predispuesta al corte.
Por qué será que, siempre se dice en plural.
Tal vez, porque esta constituida por dos partes.
Las referidas tijeras se sienten verdaderamente útiles.
Su variedad y función son merecedoras de admiración.
Que decir de esa, delgada hasta la esbeltez, que se permite embellecer al cabello humano.
Las que cortan las delgadas uñas dándole forma para evitar ser comidas.
Es difícil asomarse a un jardín y no pensar que las hojas no sean controladas por una tijera de podar.
Y la modista, que la usa para cortar cualquier sobrante de tela o hilo.
Quién no ha utilizado una, dándole el recorte preciso a una imagen de papel.
La que se atreve a cortar los alambres eléctricos, que no tiene miedo a una descarga.
No puedo imaginar que una tijera que corta la cutícula de los dedos lleve el nombre de aseo.
Si ésta hace sus oficios en una oficina, la conoceremos como de esa manera, simplemente.
Las hay que trabajan en la cocina, cortando alimentos o envoltorios de éstos.
Por qué no pensar, que si un diestro tiene su tijera, un zurdo no puede recurrir a una especial para él.
Si de pequeños vamos a la escuela, nos sentimos importantes mostrar el diseño de una escolar.
Incluso existen de peluqueros, que cortan el 50 % del pelo de cada vez, le llaman de cocodrilo.
Hasta por su tamaño se identifican sus funciones.
Encontramos algunas con dientes y le nombran en zigzag, sirven a las costureras.
Su estructura es similar en todas, dos cuchillas de acero con un eje.
Tiene dos filos de corte en un extremo y en el otro un mango, que varía.
Incluso se encuentran dando sus servicios en la salud, las hay de enfermería y de cirugía.
En el trabajo de laminado, hacen su esfuerzo por cortar la chapa y así se les conoce.
Hay unas de manera curva que cortan de esa forma.
Encontramos una especial, llamada tijera de aves, para trocear las partes asada del pollo.
El filo y su función ergonómica determinan el existir de la tijera.
También, fue Leonardo da Vinci el creador de la tijera de dos piezas.
Incluso, como variedad, existen diversos tipos de tijeras para trasquilar ovinos.
Y lo mejor, por lo que las respetamos más, es su historia, dicen que están desde la edad del bronce.
Sin la menor duda, es un instrumento que ha servido al humano por mucho tiempo.
Y hasta aquí no ha llegado la moderna tecnología.

Que bueno seguir utilizándola de la manera que fue creada hace... tantos años.

20.5.14

Mínimas historias frutales

Era un mango filipino. No tenía los ojos rasgados. No le gustaba que lo confundieran con otros tipos de esta fruta. Su cuerpo oval suponía lo que iba a encontrar en su interior. La semilla era grande y carnosa. No se llevaba con el mango ¨petacón¨. Lo que más apreciaba era ser chupado por unos labios femeninos. Era muy sexista. No soportaba a los hombres. Lo apretaban muy fuerte. Y le mordían.

El plátano estaba orgulloso de su vestir. Sabía que se podía desnudar con mucha facilidad. Su cuerpo blanco y oloroso era deseado. Su carácter era dulce. Tenía problemas porque su vestido no podía ser colgado. Sino desechado. Algún día cambiaría eso.

La guayaba era muy exagerada y hasta mentirosa. Le molestaba que se la comieran. Por eso se llenó de semillas para hacer más difícil su consumo. Lo que no previó es que se podría convertir en ¨cascos¨. Vaciada de éstas o en mermelada. Nada, sería comida de igual manera. Y lo peor, terminar en ate.

El durazno cambió su nombre por melocotón. Todo era para mostrar su suave piel. Aunque su interior poseía una muy dura semilla. Le comparaban con la piel de un pequeño infante. Lo que más le gustaba era el perfume que se ponía para hacerse más apetecible. Odiaba que lo combinaran con el yogur.

La naranja no podía resistir tanto sufrimiento. La aplastaban contra un exprimidor. Chorreaba de llanto. Aunque la consumieran con suavidad, terminaba cortada a la mitad y engulléndole sus gajos u hollejos. Y para colmo la hacían mermelada de su cascara. Pobre y sufrida.

La manzana estaba contenta. Porque sabía de su enorme cantidad de variedades (20,000). Y lo mejor, que era tan incierta como que la catalogaban para comparar la salud y también a la discordia. Y participó como justificante de la ley de Gravitación Universal. Se ensañó con los pobres Adán y Eva ofreciéndosele provocativa y lascivamente. Y terminó, tan modernamente que se volvió el símbolo de una marca de computadoras. Que fruta tan disfrutada.

Soy un melón, pero no soy torpe. Por eso prefiero me conozcan como sandía. Me gusta ser dulce y con la pulpa roja llena de agua. Engaño mostrándome verde, pero sin nada de envidia. Mi cuerpo es grande, voluminoso y algo oval. Me gusta ofrecerme frío y para disfrutarme en aguas de sabor. Mi condición es rastrera, pero solo porque crezco junto al suelo, no acostumbro a ser mezquino ni ruin. Y lo mejor tengo un récord. Una de mis parientes pesó 122 kilogramos. Yo, solo 4. Me asombro.

Mínimas historias, más de otro tipo

* El barco de pequeña eslora se balanceaba pausado. Se veía algo deprimido. Tal vez mareado. No sabía con exactitud que haría en las próxima horas. Lo llevaban sin rumbo previsto al otro lado de la costa. Su mayor deseo era llegar pronto al puerto. Se sentía cada vez más débil. Ya no tenía gasolina.

* El aderezo en su recipiente, contento esperaba en la mesa. La pequeña cuchara de madera se movió y palpó su superficie. La ensalada, alborotada, se movía cada vez que el líquido la salpicaba. El aderezo percibía como la cucharilla la penetraba una y otra vez. En un fuerte suspirar vació el líquido que le quedaba. Sintió placer. Mucho.

* Las piernas caminaban apuradas. Casi corrían. Tropezaban entre ellas. La circulación sudaba por el esfuerzo. Tenían calor. No le gustaban ni el calzado ni la prenda que le cubría. Lo que más disfrutaba eran las faldas cortas, que le dejaban ver sus robustas formas. Eran hermosas, caminando. También descansando. Pasaron otras piernas por su lado y sintieron envidia. Ellas, cedieron el paso a la lentitud para que fueran admiradas. Y así, caminaron hasta el agotamiento. Presagiaban ser disfrutadas.

* La columna de humo subía en la vertical. Cuanto deseaba poder extenderse en el horizonte cercano.
Era denso y oscuro, casi negro. Lleno de un tizne suave. Caía sobre la ropa tendida, de sábanas blancas. Un grito humeante se escuchó. Y terminó sus días, ahogado por un balde de agua fría. Las sábanas sonrieron, con malicia. Ellas, solo se volverían a lavar. Y el humo?

* El cactus estaba feliz por la aparición de su brote. Era su vástago esperado. Lo vería crecer. Hasta que se volviera su propia continuidad. Sabía que necesitaba de mucha paciencia. La espera sería de tres centímetros por año.

* Los aretes colgados sobre un estampado y hermoso paño mantenían un orden. Los había de colores, de tela, de plata. Más largos o en forma de perlas. El problema radicaba en su selección a la hora de ser usados. Solo veían como una mano femenina se acercaba. Y... seleccionaba el de junto. Oh, decepción.

* Este era un hombre, aparentemente normal. Usaba unos grandes y cuadrados lentes negros. Una parte de su cara se ocultaba. Casi nunca se los quitaba. Una tarde oscura, muy oscura. Tanto, que parecía la noche. El hombre tropezó y calló al suelo. Sus lentes se alejaron de él. No pudo recogerlos y colocárselos. Miró asustado, buscándolos. Y en su cara se vieron, unos enormes ojos cuadrados.

21.3.14

Continúan las mínimas historias

El tenedor, apresurado, quiso devorar la carne, mostrada en un suculento plato.
La camiseta a rayas, le dieron a escoger, preferentemente, si verse en vertical u horizontal.
El borrador y el gis, serán enemigos incondicionales, para siempre.
El día domingo se cansó de no hacer nada y espera con ansia al lunes, para hacer menos.
La noche estaba acostumbrada a desvelarse sin cansarse, por ello, se despertaba temprano.
El arco iris decidió llenarse de más gotas de agua, para tener más colores
Por qué si el gato tiene cuatro patas, se busca, solo, sus tres pies.
La bufanda se apretaba contra el cuello, es que tenía mucho frío.
La lágrima le dijo adiós al ojo, pues decidió irse con el pañuelo.
El paraguas tenía rota una varilla y se sintió inválido, porque no podía abrirse.
El recuerdo le envió saludos a la memoria olvidada.
El rastro, miraba a cada instante, para no perderse en el camino sinuoso.
Cómo podré hacerle para levantarme con el pie derecho y así, tener buena suerte.
Los insectos no tienen picos, entonces como se le llamaría a su mordedura.
El árbol que crece torcido, debe colocársele un corrector de tronco.
Será cierto, que al pepino, no le importa nada de lo que ocurre.
Se esta buscando a los besos que saben a melón y queso.
La servilleta se apresuró a limpiar los labios de ella, una y otra vez.
La carta llena de dudas, no se decidía si ser enviada o ponerse a jugar.
Al pelo le daba cierto asco, ser tomado, por cualquier persona.
La rutina estaba tan aburrida de repetirse, hasta que se cansó.
El tiro por la culata puede herir al que dispara.
El grito permaneció en silencio para no provocar temor.
El absurdo se negaba a poseer la razón, para así, mantenerse extravagante.
El pegamento que utiliza la lapa, esta a prueba de agua.
El espejo pensó mucho, para seguir aplicando las leyes de la reflexión.
El aguacero prefería llenarse de más números, para contener mayor líquido.
La jaula del pájaro lloró, cuando éste decidió abrir la puerta quedándose solitaria.
La cafetera hervía de gozo entre el olor y el calor de la infusión aromática.
El hielo rígido y frío temblaba en su temperatura tan baja.
El dulce y el amargo se enfrentaron en una pelea de sabores, y preguntaban, quién ganará.

La mano se sostuvo de la otra mano para sentirse segura.

Otro tipo de mínimas historias

    *Era una pequeña, pequeñísima abeja. Recién nacida. Con su diminuto pañal que recogía la pura miel. Éste, se lo colocó su mamá, abeja grande. El secreto de esta pequeña, es producir la dulzura del panal.

    *Que triste se sentía el lápiz. Estaba preocupado, porque no podía escribirle una breve historia a su enamorada, la pluma fuente. Se le fracturó su grafito y no tenía sacapuntas.

    *La carretera estaba contenta, porque el pequeño coche bordeaba, velozmente, sus apreciables curvas.
    Sentía la fuerza del viento y el peso de su cuerpo y pensó, que no volvería a poseer ninguna recta.

    *El pájaro volaba y desde su altura observaba el paisaje que le acompañaba. Éste, le comentó su interés de que pudieran intercambiarse las funciones de ambos. El pájaro, movió la cabeza negando, apenado.

    *La piñata, lloraba por los golpes que le propinaban los niños. No entendía que quisieran destruirla. Ella, estaba dispuesta, a repartir los caramelos que contenía en su abultada panza. Solo era pedírselo.

    *El café esta muy mareado en su taza. La cucharita, traviesa, le revolvía insistentemente. Mientras, el azúcar se volvía dulzura, paleando un poco, el amargo sabor de la infusión. Y después, se lo bebieron.

    *La hoja decidió ser vegetal, de papel. Saben por qué, pues era muy presumida, y se sentía bien de ser tan delgada y transparente. Lo que no imaginó, que serviría para calcar.

    *Los idiomas, reunidos, no se entendían entre todos. Decidieron crear alguno, particular, que pudiera ser el que los rigiera. Llamaron al silencio para que los ayudara. Resultó.

    *Las velas indignadas, le sugirieron al foco que se apagara, para así, poder servir a la ¨luz¨ con más ternura y un tanto de romanticismo. Pobres velas, tan ingenuas. La apagaron cuando volvió aquella.

    *Cada año, la luna tiene problemas con su termostato. No enfría suficiente. Y por eso, las noches se vuelven verano. Pasado éste, lo reparan y llega el invierno. Que simple todo.

    *El elevador, aburrido, subía y bajaba. Se abría y cerraba. Un simple dedo, lo convertía en útil y rebosante de gente. Era una caja de metal llena. Y, con el calor humano, le hacían palpitar su motor.

22.1.14

Las ventanas de la vida

La vida esta conformada por muchas ventanas.
Unas se abren, otras se cierran.
Algunas permanecen entornadas.
Otras, de marcos fuertes, de madera o de metal.
De colores brillantes y algunas apagados.
Hay quienes se visten de cortinas.
Una sirve para verla llegar.
Y la otra para cuando se retira.
La luz inunda su vano.
La oscuridad se queda fuera.
Unas te permite asomarte buscando algo.
Aquella, impide te asomes.
Esta se abre en dos hojas batientes.
Otra se desliza con ruido o silenciosa.
Aquella impide se fugue el calor.
Si es de cristal, permite disfrutar el paisaje.
Si es de madera sólida, cierra los postigos a éste.
Las de bisagras parecen que se echan fresco.
Las encontramos cuadradas que no admiten cambios.
Cuando se fabrican redondas se ven extrañas.
Pero cualquiera sirve, siempre, para asomarse a la realidad.
Se ven delgadas y anchas. Pequeñas y enormes. Hasta estiradas.
Saltar por una ventana es huir, porque se hizo algo indebido.
Hay quienes se lanzan por ella, para encontrar el otro mundo.
Algunas ventanas, tienen suerte, de encontrar un paisaje hermoso.
Ese es, generalmente, cuando pasas frente a ésta.
Nunca cuando decides partir.
La vida seguirá siendo vista a través de diferentes ventanas.
Son muchas. Todas cambian, también, con los años.
Pintarlas es como acicalarlas, maquillarlas.
Sin pintura han envejecido. En fin. Así son las ventanas de la vida.

¨Lo importante es abrir tu propia ventana y defender el paisaje que mirarás. Y con quién¨.

Futuro Inmediato

Qué es el futuro?
Es un espacio o algo concreto?
Generalmente, lo sentimos después.
Le damos importancia porque queremos llegar a éste.
Para algunos es el objetivo de la vida.
Regodearnos en él, es como tener asegurado el tiempo por vivir.
El futuro, se viste de cualquier ropaje que necesitemos para cumplir 
con la vida.
Aseguramos cualquier cosa, para sentirnos que vale la pena llegar 
hasta ese destino.
Así le vemos.
Cualquier aspecto esta controlado por él, para hacernos acreedores
de esta suerte.
Sin embargo, gastamos una buena parte de nuestras energía 
tratándole de complacer.
Y nos olvidamos que el ahora es el que cuenta.
Ahora es encontrar el presente que esta junto contigo.
Cada vez que piensas o abres los ojos.
Es lo que vas viviendo.
No esperas a llegar a ningún lugar.
Estas, para que el hoy se haga trascendente.
Es el que te permite respirar y disfrutar.
El futuro,también se ve como el paso de los años, diría que adormilado.
Porque sí, el futuro es un algo de sueño.
El ahora es estar despierto, caminando o corriendo.
El ahora es el presente.
El que te hace consciente.
El futuro es el más tarde.
El que deja que no puedes hacer que se vaya.
Lo quieres y aunque te abrumes esperando, lo aceptas.
El hoy te cansa y a veces te aburre.
Es lo cotidiano del hasta en este momento.
Sin duda, el presente y el futuro es un entretenimiento.
Lo da el vivir, para que no sintamos tanta frustración.
Son los años que no se detienen y buscan lo que justifica todo:
la experiencia.
No pensemos en el futuro como mañana, volvámoslo ahora, 
nuestro presente.

26.11.13

Será cierto, que recordar es volver a ser parte de ese tiempo

Un día cualquiera del siglo pasado en la década de los 70´s. Es temprano, una mañana húmeda, donde apenas el sol se despereza de la noche anterior. Hace calor. Recorro apresurado las dos cuadras que me separan de la parada del autobús (guagua) para llegar al trabajo. El recorrido lo hago de pie por el tupido ramaje de calles que conforman la ciudad, de Centro Habana hasta el Vedado. El departamento de publicidad se hallaba en un edificio de arquitectura moderna, en el tercer piso. Ahí, se adaptó un espacio con cubículos donde trabajábamos los diseñadores y los realizadores gráficos. El primero a la izquierda era el mío. Tenía dos puertas. Cómo era éste? Un cuadrado donde cabía una mesa de 1.60 x 0.80. Lleno de imágenes, temperas, pinceles y cuanto objeto sirviera para el trabajo. Un mueble auxiliar ayudaba a dejar libre la mesa principal, pero no era cierto. A veces, nos dábamos cuenta que teníamos muy poco espacio para realizar el diseño. Toda la superficie, forrada de papel craft, estaba ocupada por revistas, libros, variados papeles, cartones y... ya no recuerdo cuantos objetos más. Lo cierto era que la superficie de trabajo era mínima.
El ejercicio de cartel, su creación, comenzaba con la visualización de la película. La dirección del departamento, te asignaba el título que ibas a diseñar. Las razones eran variadas, por una parte según los estilos, el contenido del filme o simplemente porque te tocaba hacerlo sin más. En el último piso había una pequeña sala de proyección, con cómodas butacas. Teníamos la oportunidad de ver todas las películas e incluso cambiar si ésta no era de tu total agrado. No ocurría con frecuencia, pero era una posibilidad. En la proyección había comentarios de parte de todos, que ayudaban o hacían reír. Vimos buenas y malas películas. Hubo acertados y deficientes carteles que representaban un cambio con la dinámica del contenido.
En los cubículos nos encerrábamos a producir los diseños, pero estos no llegaban hasta el techo y los comentarios entre todos se hacían constante. Algo que no olvido era la capacidad para afrontar, me atrevería a decir, que la vida, con sorprendente humor, cualquier momento de este período lo disfrutábamos con sumo agrado. Fue un tiempo, y lo digo con absoluta honestidad, único, lleno de creatividad, de compañerismo, de profesionalismo y lo mejor, con todas las limitaciones materiales, puesto que, nos obligaba a producir de manera diferente todo lo que salía de nuestras manos e inteligencias. Podría decir que habíamos encontrado la llamada felicidad.
Me gustaría narrar el proceso de cómo se diseñó el cartel: ¨Soy tímido, pero me defiendo¨. Un filme francés de 1978, de humor. El principio creativo no se basó en el contenido, sino en el título. Ilustrar los dos conceptos sería la propuesta gráfica. Por otro lado, buscar la imagen que se convertiría en la idea. Ésta surgió escuchando un programa humorístico de radio. El personaje era alguien muy apenado, tanto que perdía la voz y lo imaginaba como alguien que quería desaparecer de cualquier situación nada amable. El proceso del pensamiento, generado para encontrar la solución, se dio a través de preguntas, cómo sería alguien sumamente apenado, alguien que sintiera tanta timidez, que la única solución sería esconderse dentro de el mismo y lo más importante anteponer, como principal premisa, no crear a partir de estereotipos. Después vendría dibujar esta parte, lograr que el absurdo se hiciera realidad. A esto, sumar la simplificación de la figuración y el color, para apoyar el contenido planteado del título y su tipografía. Quedaba solucionar cómo sería defenderse. La posición de las piernas abiertas, nos convierte un tanto atrevidos. Así, con la parte superior del cuerpo doblado hacia el interior y las piernas en posición desafiante, se completaría lo ilustrado del título del filme. Fue un ejercicio difícil y donde se antepuso la comunicación eficaz del resultado y su contenido, por sobre lo estético. Aplicar el color, debía ser apoyo del contenido, éste pedía un color brillante, pero a la vez algo suave, el amarillo en el fondo daría la solución cromática, además de la linealidad de la figuración, dibujada en negro y el contraste del blanco primando en imagen. Luego la selección tipográfica con un tipo de palo seco, dominando el centro superior del formato, concluirían la solución gráfica. Los bocetos originales eran verdaderos objetos minuciosos, se trabajaba en formatos no mayores a una carta, donde se dibujaba o pegaba cada parte del diseño y después la labor cuidadosa de los realizadores lo convertían, al tamaño de impresión con una retícula donde se dibujaba cada parte del diseño original, incluyendo lo textual.
Este es un ejemplo, de que todo, sale del análisis contante de cada aspecto del proceso creativo. El trabajo es el que te proporciona la satisfacción de un producto apreciable, nada de la inspiración, en la que no creo.
Siempre he pensado que el factor más positivo de esta etapa de nuestra vida creativa y profesional fue, que ninguno de los diseñadores tenía conciencia de que su trabajo era destacado, disfrutábamos lo hecho por el mero placer de ver nuestros carteles impresos y sobre todo en la calle, o por lo cotizados que eran en el exterior. Ninguno se creía genial, todos se respetaban y asumíamos el papel de creadores con absoluta modestia.
Las limitaciones nunca fueron un problema para el proceso de creación. Pienso hoy, que si hubiéramos tenido las posibilidades de contar con los recursos actuales de la computadora, me pregunto, cuánto hubiéramos logrado en menos tiempo. Pero, tuvimos la oportunidad de hacer un diseño, a pesar de los años transcurridos, que sigue teniendo vigencia y nos ha llenado de historia. Sin duda, es lo máximo esperado por cualquier creador.

Ñiko
Texto para exposición Mira Cuba: arte del cartel cubano en Pordenone,Venecia, Italia
28 septiembre 2013 - 12 enero 2014

17.9.13

Ese pensado amor

Pensar, es poner a hacer ejercicio a la propia vida. Piensas, si estas alegre, que todo es mejor. Si no lo haces de esa manera, entonces, aparecen las sombras de la tristeza. Piensas, porque buscas el equilibrio para atender y entender lo que te rodea y poder encontrarle el sentido a lo que enfrentas. Le damos nombres que van desde enamorado a solitario acompañado. Qué es esto? Algo que necesitamos se vuelva fundamento del vivir. O, simplemente, nos engañamos pensando, que en algún momento todo puede cambiar para uno. Realmente, aseguramos que ese o esa, que aparece, va a ser todo diferente de lo que has padecido y, a partir de aquí volverás a creer que te llegó tu esperanza y ésta se da como si de veras podrías hacerte otro. No es nada fácil. Son muchos factores que inciden para lograrlo. Uno, la verdad sobre la relación. La entrega absoluta para sentirse pleno y convencido de que ese otro ser es indispensable. Piensas en ella, o él, todo el tiempo, en cada momento y cada parte donde estés. Se vuelve un mutante de tu vida. Aparece en cada rincón de tu existencia. Desaparece solo para reforzar lo que sientes. Su aliento es un regalo. Sus olores son o se vuelven deliciosos. No hay defectos y si los hay, los justificas. Lo que haga o diga es remanso para tu pensar. No hay nadie que supere sus formas o su capacidad de entender. Se transforma en vital necesidad de tu vida. No olvidas como camina, habla, ríe, piensa, cada aspecto se deja querer, le quieres y hablas del amor como un entendido que está pensando, experimentando los cambios a los que le tenías temor. Qué va a pasar con todo esto. Será diferente o la vida volverá a imponerte su cotidianidad. Solo los dos seres podrán romper con las convenciones y salir adelante, volverse ejemplo en el difícil arte de pensar, de vivir, de encontrar la verdad interior de la palabra ¨amor¨. Imposible, por qué, el tiempo ganará o éstos, los seres que arman esta reflexión serán diferentes. Y derrotarán al pensar, o a la propia vida.

29.7.13

El trabajo de hacer

Paredes blancas. A medida que pasa el tiempo se van llenando de trabajo creativo. Cada minuto surgen nuevas imágenes llenas de formas, de colores deslumbrantes. La tipografía le da significado al acto de comunicar. La intensión es mostrar cuanto se puede hacer en un instante.
La vista se arrebata buscando un descanso. No lo logra, porque todo lo que percibimos, está en función de ejercitar la capacidad de elaborar ideas sobre diversos temas sociales, a través de carteles y otros medios gráficos.
Quiénes se permiten tanta diversidad, quiénes sienten el deleite de armar este conjunto de trabajos, para decirnos e incitarnos a la necesitada reflexión. Serán, son seres que nos quieren hacer el entorno más deleitable, por alguna razón desconocida o simplemente están practicando, para siempre llenarnos de su aliento vivificador.
Las paredes dejaron de sufrir su blancura y se han llenado de vida. Ahora, la vista se comporta de una forma caprichosa, fijándose en cada rectángulo para saciar su gusto por lo gráfico. Los seres que han armado este universo, de múltiples soluciones, se preparan para que otros disfruten y se deleiten fijándose y comparando cada idea que se les ocurre. Los temas son variados. Los estilos se reproducen y en cada obra se aprecia al aprendiz seguro y decidido y al que lo fue, pero se ha vuelto más hábil y seguro de lo que nos da.
En todos reconozco al discípulo que una vez fue inseguro, pero en este espacio mostró todo su talento que le servirá para enfrentarse y sin mucho esfuerzo al papel de estudiantes rico en creatividad emulando y compitiendo con el trabajo del profesional que los estimulará a seguir adelante.

Ñiko

Los trabajos que se exhiben pertenecen a estudiantes y profesionales que son y fueron mis alumnos de la Universidad Gestalt de Diseño, la Universidad Veracruzana y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
Los últimos ya trabajan como profesionales y lo expuesto es una muestra de esta actividad.
Exposición 1/4 de siglo en México. Ñiko: exposición de carteles y otras cosas.
Gracias a todos

1/4 de siglo en México. Ñiko: exposición de carteles y otras cosas

Hace 25 años que comencé otra vida, en todos los ámbitos de ésta. Y a la distancia del tiempo transcurrido hago un alto para hacer un breve recuento. En esta exposición, muestro una buena cantidad de carteles diseñados para diversas actividades nacionales e internacionales, pero también los veinticincos que hacen homenaje a este 1/4 de siglo en México; carteles amorosos, lleno del gusto por hacer, crear y sentir el placer de disfrutar de su contenido, que no es más de lo esperado y sea, por tanto, un acierto, una verdadera justificación a lo aprendido y disfrutado durante este espacio de vida.
También, me acompañan objeto preciados, fotos de instantes inolvidables, personas queridas, mis suaves gatos, los perros que me rodearon, flores, plantas, textos, publicaciones, la comida que me halaga el paladar y otros sentidos, regalos que en su momento hicieron su papel de estimulantes, compartirles donde transcurre mi día a día, ese habitat que tanta dedicación se ha llevado. Se que a la distancia de escribir este texto pueden surgir otras cosas que quiera exhibir, y no lo haya anotado aquí, pero se que sabrán perdonarme mi olvido. Y para completar este momento de recuerdo he invitado a alumnos y a los que fueron, pero ahora son ya grandes, más bien a sus trabajos gráficos, que fueron la fundamental razón del ejercicio del conocimiento transmitido. Todo esto es lo que ha hecho que me sienta unido y parte de la vida gráfica de este país y sobre todo de la ciudad de Xalapa y sus cercanías como Zoncuantla, Coatepec, donde actualmente vivo.
Gracias, México, su gente, su diseño gráfico, gracias por dejarme haber estado con ustedes y tal vez, hasta siempre.

Ñiko

Texto de Sala para la exposición personal en la Galería Universitaria Ramón Alva de la Canal, Universidad Veracruzana, mayo 29 - julio 7 de 2013

14.5.13

Simplemente Beltrán


Este hombre camina apresuradamente dejando una estela de pasillos iluminados. Muestra sus dotes de pensador. El conocimiento se clarifica y permite entrar en un universo lleno de soluciones creativas. Su inteligencia se pone al servicio de muchos, jóvenes y no tanto. Una risa multiplicada refresca el ambiente rescatando el humor que se aprende de este personaje al que daremos pronto un nombre. Para llegar hasta aquí, ha navegado por muchos días convertidos en años. Ha ejercido su docencia con pulcritud mundana. Y lo más importante el infinito agradecimiento se vuelve montaña que permite verlo desde todos los lugares. Nos acercamos y descubrimos que no puede ser otro, al que siempre llamamos, Felix o simplemente, Beltrán.

Ñiko
Mensaje de agradecimiento a Félix Beltrán por su Doctorado Honoris Causa, Universidad Autónoma de SLP

Ilusión pétrea


Frente, la escalera que asciende. Arriba, un paisaje de imaginación. Cada espacio se vuelve confrontación. A medida que subes aparece una pared convertida en mural, éste, reposando, en su manchada superficie de colores y formas sutiles. En algún extremo del espacio, se siente, como magia, el olor y rugido del fuego, concentrado en un platón desbordante de cenizas, protegiendo a un extraño ser mostrando sus rígidas extremidades, que al observarse parecen moverse. Otro, deja escapar un suave plumaje entre los brazos ligeros de la figura petrificada como contraste visual.
Seguir descubriendo, el tesoro guardado a manera de aparente ánfora sin asas y con
su cuello curvado, terminado en delicadas y vaporosas plumas que lo hacen un ser mítico.
Mientras, los muros cambian su superficie por delicados y rayados trazos que complacen
la percepción. Son tan variados de colores tiernos, que deslumbran y llenan de asombro si los observas con detenimiento. Esto es solo una parte del espectáculo que surge a los ojos asombrados del espectador, reluciente, blanquecino y aparentemente pétreo .
La pregunta es quién es capaz de crear tanta riqueza de sentimientos y de imaginería visual, a través de un recurso expresivo realizado con delicadas manos, amasando al húmedo y pegajoso barro. Así, la cerámica se vuelve Mariana y ésta a su vez, la transforma en arte imperecedero de su tiempo.
Frente, la escalera que desciende. Abajo, en la calle, un paisaje sin imaginación.

Ñiko
Palabras exposición de cerámica de Mariana Velázquez, Galería Alva de la Canal, 27 de abril 2013

15.2.13

¡Diseño es todo!


¿Qué es diseñar? Puede ser cuando camino y siento bajo las suelas de los zapatos el mullido césped que grita adolorido por la presión del cuerpo relajado, olvidado. O tal vez, el guijarro que se atraviesa recibiendo el golpe calmado contra el borde del camino y corre adolorido a refugiarse con las otras piedras amontonadas.
Será, quizá, la veintena de pájaros discutiendo el sitio en la rama mecida por la brisa o el resplandor del sol que se esconde tras las hojas y nos hace cerrar los ojos, abrumado, entristecidos por tanta luz.
Es sentir el olor de las asombradas flores que se han propuesto adornar los días grises de cualquier tarde.
Tal pareciera, que diseñar esta presente en todos los tiempo de vida. Nos controla hasta el más mínimo entusiasmo. Nos quita la tristeza cuando nos enfrentamos a lo desacertado de las formas, procurando ordenarnos y reconocer que lo bello es también un paliativo para vivir.
Todo los días confrontamos la necesidad del diseño. En la prenda arrugada sobre una silla y que recogemos apresuradamente manteniendo el irrestricto orden que exige la casa abierta a la claridad y también agazapada en la oscura noche.
El diseño está, ahí, en la taza de un rojo brillante que espera ser bañada, internamente, con el oloroso líquido del oscuro café. Es el aroma que sube con suavidad buscando el bulbo olfatorio para clasificar los olores que estimulan nuestros sentidos.
Son esos platos, que adornan la mesa con su decorado en círculos concéntricos, entre amarillos, rojos, azules, mareándose como final de un punto verdoso.
Cada parte del todo, que es representado por el diseño, es un recorrido por la imaginación, por la enorme capacidad que nos muestra la actividad visual.
Un libro con su esplendida cubierta que llama a acariciarlo, a brindarle aprecio y respetarlo por el resultado de muchos esfuerzos, asimilado entre el creador y su público. Dentro es capaz de conservar conocimientos a través de la letra escrita, razonada, pensada y más tarde dibujada e impresa.
Puede ser diseño el cuenco de sopa, que admite que una hortaliza, a manera de circunferencia anaranjada, se desplace como nadando de extremo a extremo del contenedor, entre otras verdes verduras. El disfrute es diseño, pero observar todo cuanto participa de la percepción a manera de enseñanza y bienestar es responsabilidad, absoluta, de éste.
El diseño nace de la enorme necesidad de encontrar y aportar todo lo hermoso que se le da al ser humano y es muy importante apreciarlo en toda su connotación y dimensión. Si esto ocurre, todo aspecto tiene su significado como diseño. Podemos convertir cualquier momento en un producto que se mantendrá como parte de la vida.
Cada tarde, viajan entre la brisa y la copa de los añosos arboles, un grupo de ligeras aves, dejando una estela de sonidos arrebatados y escandalosos gritos, que en su lenguaje es un saludos afectuoso a esos que, admirados, los observamos alejarse.
-Su bandada ha escogido una formación perfectamente simétrica, recortándose en el cielo con el fondo brumoso que le da un aspecto de ilustración aplicada a una publicación de libro científico.
A veces, me pregunto si ese cartel, que descansa contra la pared, atento por mostrar cada parte de su composición, de sus tipografías cuidadosamente seleccionadas, pueden descubrir su valor gráfico a cualquier desconocido o solo se guardan para sus admiradores que los veneran porque saben cuanto diseño hay en todos ellos.
No hay dudas que una orquídea es un dechado de diseño. Es la emoción convertida en flor. Tantos colores y formas se unen para despertar los sentidos humanos en toda su plenitud. Es la flor que mayor cuidado debemos proporcionarle, pero a cambio nos llena con su hermosura. Es siempre delicada, llena de sorpresas.
Los animales son otro dechado de diseño. Los hay de distintas formas, aún siendo de una misma especie. Los colores son otro atributo a considerar. La belleza esta presente en cada especímenes de cualquier raza.
Un simple lápiz tiene una carga de diseño, primero por su forma y después por el contenido de lo que puede representar. La mano es su auxiliar y guía. Lo agarra y sostiene para que intente crear un mundo claro a través de los llamados bocetos. Su papel es de confrontar la memoria. Cuando se raya el papel, éste se defiende mostrando tal cual los trazos irregulares, temblorosos y dados por la sola línea.
Siempre he sido un admirador de las llamadas pajaritas, corbatas de lazos, moños o corbatines. Muchos nombres para identificar un tan bonito y elegante accesorio del vestir masculino, ya casi no usado. Tal vez extraño en estos tiempos. Los aprecio por su enorme variedad en el diseño. Puntos, líneas, manchas, cuadrados guingán, colores sólidos y también delicados. Se colocan en el cuello de la camisa y disfrutas que te brindan un poco de cariño porque tu los vas exhibiendo. Se sienten importantes. Y tu te vuelves algo extraño en el contexto donde te desarrollas.
Hace cinco años, participé en un inusual salón de piñatas, Dale, dale, dale... se llamó; preocupante porque nunca había pensado producir semejante artículo de tanta responsabilidad histórica rememorando a los pueblos originarios de México que las crearon. Recurrí a la imagen de un cartel -el gallo de ¨México su gente¨- fue una bella experiencia visual acercarme a este objeto tridimensional, poderlo tocar y no romperlo. Todavía lo conservo y tiene la propiedad de moverse con el más ligero aire que llegue a él, permitiendo cambiar de posición todo el tiempo. Su confección fue realizada por unos jóvenes artesanos de piñatas. El tiempo que duró su producción me mantuvo preocupado, angustiado, no me imaginaba cómo quedaría. Cuando le recogí quedé sorprendido, era admirable su realización. Me emocionó poder tener un producto corpóreo tan semejante al que cree para el cartel.
En este sentido de demostrar que todo es diseño, recurro a la comida. Han pensado cual de los platos, que a uno le gusta, es el más diseñado. El vegetal chile es un pieza de diseño extraordinaria. Sus formas son variadas, según sus tipos, verdaderamente gráficas. Y el resultado de ingerirlo, aunque exultante -excitante-, denotan valentía en su consumo. Pero cuando se trata de explicar el mejor diseño y gusto seleccionamos al chiles en nogada, un platillo cargado de historia. Pero también, con una alta muestra de diseño, en tanto forma y su indiscutible y delicioso contenido.
Hace años, en ese afán de que si eras diseñador podías enfrentar cualquier actividad creativa apareció la posibilidad de decorar una juego de vajillas que pedían de Alemania, fui a los talleres de cerámica utilitaria que había en Cuba y propuse un decorado atrevido entre líneas y planos de colores, al parecer gustó la solución porque hubo un importante pedido.
En este mismo principio de ¨es diseñador y puede hacerlo todo¨, se planteó un salón de textiles al que fuimos invitado. Se trabajo para juego de sábanas, manteles y cortinas. La experiencia fue asombrosa. Nunca imaginé que serviría nuestro diseño para ambientar los espacios diversos de una vivienda. Este salón ocupó un espacio del Museo de Bellas Artes de La Habana.
Hubo la posibilidad de diseñar background para programas culturales de la televisión nacional, además de presentaciones de diversos programas en los que se podía proponer un diseño diferente al simple texto del nombre.
En Cuba, hubo mucha actividad de diseño gráfico para eventos políticos internacionales, que requerían de grandes paneles que le proporcionaban un ambiente visual novedoso. Estos cubrían las fachadas de los edificios importantes y los espacios de reuniones masivas como plazas públicas.
Entre el variado quehacer de diseño, en 1978 se celebró el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes. Se convocó a un concurso para la realización de la Fuente de la Juventud. Me invitaron a ser participe de un grupo de arquitectos que presentó el proyecto que sería el ganador. Otro de los inolvidable trabajos realizados.
Es importante que en la actividad creativa seamos capaces de enfrentar cualquier objeto de diseño. Aunque estemos frente a una complicada actividad de organización de los muchos espacios y temas que contiene la de construir una casa habitación. La organización de cada parte lleva a un cuidadoso estudio de la unidad de diseño. Pero también el imaginarnos cómo será en la realidad, en su realidad espacial ayudando a dar muchas respuestas a todos los problemas que se nos aparecen.
La oportunidad, única, de realizar un habitat, pensado por tu cerebro creador e ir viendo como se vuelven tridimensionales las ideas y soluciones que vas armando, es una experiencia formidable. Primero porque no somos arquitectos, sino gráficos. Ese es el reto a la voluntad de hacer siempre algo más allá de lo que estas acostumbrado. Uno de los momentos más difíciles en este ejercicio complejo de diseño fue cuando se terminó, en la realidad, un arco trunco que se me ocurrió para cambiar el paso entre un espacio y otro. Solo después de terminado suspiramos tranquilos de ver el resultado. El arco se movía como lo había concebido. Cambiando la perspectiva según el lugar donde te movías y observabas el arco. Algo complejo de explicar, pero asombros al verlo en la realidad del lugar. Hubo otros muchos momentos maravillosos como vivencia de diseño. La costumbre de lo plano cuando se vuelve volumen es asombroso, mágico.
Hace muchos años, me enfrenté a la posibilidad de hacer créditos para películas y documentales. Este era otra actividad que jamás se me hubiera ocurrido realizar. Pero lo hice. Al principio muy difícil, pero sustituí la experiencia por el atrevimiento y el coraje de diseñar algo que creí capaz de hacer. Fui lento, muy despacio, aprendiendo y probándome de lo que era posible. Salieron diseños que me sorprendieron y a veces me preguntaba cómo los podía hacer.
En cierta ocasión se me dio la oportunidad de diseñar una sala de cine, completa, muebles del vestíbulos, espacios interiores de la sala de proyección, con sus butacas que cubrían el espacio cambiando de colores, anuncio lumínicos con el nombre del cine, sistema de propaganda, los ticket de entradas. En lo único que no participé fue en la arquitectura del edificio. Otras de las experiencias inolvidables.
Otra actividad de diseño fue la creación de una presentación de una supuesta productora y distribuidora de películas para burlar una segura multa internacional en la exhibición de películas conseguidas de manera anónima. Esto por el bloqueo impuesto a Cuba. Este diseño se colocaba en los inicios de las películas que eran proyectadas en los cines comerciales.
También en el mundo de la imagen en movimiento, pude incursionar en los llamados avances de películas y en el de los videos clip - este fue un proyecto muy avanzado, aunque no terminado, para el grupo cubano ¨Artevivo¨ de música de rock, al que le hice un cartel posmoderno, -que por cierto, no tiene el estilo que acostumbro trabajar, y además, este movimiento artístico no era conocido en el país.
El diseño de exposiciones requiere de una enorme variedad de aspectos a considerar. Es un objeto de diseño que tiene como fundamento la sorpresa. Los recursos gráficos que se utilizan tienen que llamar la atención de manera inmediata. Es un ejercicio que atrae al espectador y lo compromete con lo que queremos mostrar de manera atractiva, atrevida, con toda la imaginación de que seas capaz. Tiempo atrás trabajé un pabellón con el tema del cine cubano. Primero me enfrenté a tres galerones independientes que habían sido espacio para exponer animales en una feria ganadera. No había recursos para crear a partir de lo nuevo. Se demolió una de las naves y con lo que quedó de los materiales se utilizó para re-diseñar, lo que se convirtió en el pabellón de exposiciones.
Fue mucho el reto para crear un espacio atractivo y donde se cumplieran los requerimientos para la referida muestra, incluyendo una sala de proyección, exposición de carteles, fotos histórica del cine, etc. Recuerdo como a la distancia se observaban las figuras monumentales en negro sobre fondo blanco de los caminantes de Jules Marey, el inventor de la crono-fotografía antecedentes del cine. Que en apariencia rodeaban, sin descanso, las paredes exteriores de todo el pabellón. Una solución a favor de la sorpresa y la escasés de medios. Las dificultades de realización se resolvieron, todas, con ingenio, creatividad y una enorme dosis de voluntad y de diseño. Todos los recursos materiales fueron reciclados antes y después de la inauguración de la exposición.
De los carteles que he diseñado los hay que he sufrido su creación, los que te persiguen, los que se vuelven parte de tu identidad, los difíciles en su composición, los buenos, regulares y malos. Los que te enamoran, los que siempre te acompañarán, los que aparecen en museos, en publicaciones especializadas. Los que gustan o simplemente no llaman la atención, los más solicitados y los menos. Los históricos y los que serán creados. Los que se diseñaron en blanco y negro y los de muchos colores, hasta 48, impreso en serigrafía. Los realizados a mano y los digitales. Los de formato pequeños y los monumentales.
De los carteles que he diseñado siempre me preguntan cual es el que más me gusta, y siempre respondo que hay muchos, según la actividad para la que fue creado y el producto obtenido por el trabajo de las imágenes, colores y composiciones. También el resultado de las ideas y la carga del mensaje que sean claros.
Cada cartel representa un esfuerzo a la imaginación, una búsqueda incansable hacia la diferencia entre ellos, pero a la vez una identidad, que sin ser participe de un obligado estilo tenga una manera de enfrentar los diversos temas, comportándose, casi, como únicos.
La creación del cartel ¨Soy tímido, pero me defiendo¨ fue un proceso arduo en la búsqueda de la idea principal y cómo solucionar la parte gráfica. Me gustaría hablar de ese concepto que nombramos ideas. Los humanos tenemos la capacidad de contemplar las ideas que a su vez están asociada al razonamiento, a la reflexión, a la actividad creativa y sobre todo a la habilidad de adaptar, aplicar y educar el intelecto. La búsqueda de la representación de la timidez puede estar dada por el ocultar o reducir parte de una imagen, pero esa es una solución fácil. Encontrar la respuesta adecuada implica un proceso de indagación y de confrontación, probando y desechando soluciones. La pregunta es: hasta dónde puede llegar, imaginariamente, una persona en el limite de su timidez. Puede ser capaz de encogerse hasta introducirse hacia su interior físico? Justamente, ahí está la solución, la idea, al no ser factible que esa posibilidad se vuelva real, entonces lo imaginario se hace válido y esto aparece como una solución adecuada para encontrar una diferente representación.
Por eso, una idea en un cartel se logra aplicando la contradicción, que llamaremos en la retórica visual, la metáfora. Ésta consiste en denominar, describir o calificar algo a través de su probable semejanza o analogía, en tanto su contenido, para poder utilizar una imagen controvertida en su visualización que permitirá hacer una reflexión de por qué veo esta gráfica y no la que me están narrando en el texto que acompaña el tema del mensaje.
El cartel ¨América 500 años después¨, es un buen ejemplo de metáfora. Sustituir el concepto de América por un exprimidor de naranjas y el de su historia por una gota de sangre es un ejercicio de síntesis extrema de contenido y de resultado formal. A eso agregamos l notable del amplio espacio, que domina al formato. Con esto, se procura controlar la atención sobre la determinada gráfica. En el color, el negro envuelve el espacio y la imagen surge definida y explicita.
Otro ejemplo: ¨La Sopa¨, solo una mesa y el aroma de algo sabroso que se desplaza hacia la parte superior del formato. Está y no, el rico plato de la comida que disfrutarás. Lo diferente es la disposición de la mesa que encuentra flotando y es vista desde arriba con un cierto efecto de escorzo. Los colores son contradictorios en la propuesta de diseño. Su objetivo iluminar el ambiente procurando no despertar solo al sentido del gusto, sino dejando sugerir también al del olfato y de manera importante, la vista.
También, el cartel de ¨Gala de Opera¨ esta determinado por la sustitución de los elementos y sus diferentes contenidos de significación. La magnificada O, se vuelve boca, la figura que representa la lengua se convierte en el canto de la opera y el corbatín da como referencia la elegancia necesaria a la presencia en determinada actividad de gala. Los colores, fundamentalmente contrastados entre claros y oscuros, dominando el cálido rojo y el azul violeta del fondo, el corbatín se comporta con una suave mezcla de verdes claros, todo para procurar y mantener el recurso de la atención visual.
Este es un intento parco para demostrar que todo lo que nos rodea esta impregnado por el diseño, incluyendo nuestras vidas.
Hay mucho más que decir que se haya hecho, todavía más por hacer, pero el tiempo corre y seguiremos trabajando para conseguir muchos más ejemplos para ser explicados, anotados en otras pláticas. El diseño nos hará mejores, atentos a descubrir lo bello que produce la naturaleza, pero sobre todo, lo que el humano puede crear en beneficio de todos. Siempre a través del diseño. Por eso, termino con la misma reflexión con la que comencé: ¡Diseño es todo!

12.12.12

Carteles, recuento de estos días


Xalapa, una tarde-noche, llena de neblina de 1981. No conocía nada de esta ciudad, solo la sorpresa de no ver a la acera de enfrente, según comentarios de amigos. Llegué a impartir un curso de cartel para estudiantes de diseño gráfico de la Facultad de Artes Plásticas de la Universidad Veracruzana. Eran solo dos. El curso se abrió a otros estudiantes de artes, fotografía , arquitectura, egresados y público interesado. Ahí, comencé a descubrir la cultura gráfica de esta entrañable ciudad. Aparecieron los Estridentistas a mediados de la década de los 20´s. También, un número indeterminado de carteles elaborados a finales de los 60´s y 70´s, por un grupo de artistas que respondían a diversos eventos convocados por la Universidad y que hoy están al resguardo del Instituto de Investigación de las Artes Plásticas como importante patrimonio. Sumado a esto, varios cursos de cartel promovidos por el diseñador gráfico polaco Gorka, incluso anterior a mi arribo a estas tierras de húmeda presencia, fueron significativos en la aceptación y preferencia del cartel como medio de comunicación.
Regresamos, definitivamente, en 1988. En el contexto de lo docente, se había avanzado y se contaba con un producto humano con enorme talento creativo. De estos estudiantes surge la cantera de cartelistas destacados que hoy nos representan. Tuve la suerte de ser maestro de casi todos ellos y además como profesional poder confrontar nuestras habilidades. Surgieron Escuelas de Diseño, con nivel superior, la más importante por su perfil educativo y la formación de un buen número de jóvenes talentosos, es la Escuela Gestalt de Diseño -hoy Universidad-; la asignatura de cartel estaba presente en los programas de estudio; exposiciones de carteles locales, nacionales e internacionales, abundaban; las galerías  se interesaron por esta manifestación de las artes visuales; se convocaba a concursos de carteles con mucha asiduidad; podíamos asistir a conferencias, pláticas especializadas sobre cartel y sus creadores; se creó un espacio de Diseño Gráfico con nombre de color, que convoca y expone carteles monumentales; surgieron talleres de impresión serigráfica que enriquecían el producto visual, y le daban el carácter de objeto artístico; la actividad se  completaba  con la participación en eventos internacionales; ésta comenzaba a ser una exigencia para la tan necesaria confrontación.
La Bienal Internacional del Cartel en México, ayudó al encuentro con profesionales de múltiples países y los creadores locales, además de celebrar varios de sus encuentros como sede,  en esta ciudad. Se podían adquirir libros monográficos de carteles. Los carteles xalapeños aparecían en catálogos; la prensa hablaba del cartel y las entrevistas con los creadores eran motivo de artículos. En la televisión estatal se presentó un programa que descubría y mostraba de manera didáctica al cartel y a sus creadores.
Parece justo destacar, como ejemplo del interés por la creación del cartel en Xalapa, la actividad  que han llevado a cabo el sinnúmero de  jóvenes egresados de Diseño Gráfico. Hay muchos nombres que han tomado al cartel como la razón de su trabajo creativo, la lista, se hace cada vez más amplia. También reconocer, como algo destacado, la presencia de estudiantes interesados, que  participan en cualquier actividad sobre cartel, haciendo aún más popular el conocimiento de este medio gráfico; completando esta faceta docente la aparición de un blog de mis estudiantes, en particular sobre cartel, que le imprime un referente para aumentar de manera digital, el discernimiento del tema  y así, poder cotejar el ejercicio visual del tipo de diseño a que nos referimos. Es seguro, se olvide alguna actividad de importancia, en el recuento de los momentos de desarrollo del cartel, pero, sin duda que se ha producido una valiosa actividad en su creación y difusión.
Por todo ello, el cartel es figura gráfica necesaria e indispensable en cualquier actividad del quehacer social y político insertado en la vida moderna.
Y finalmente, tal vez, como culminación de todos estos años de bregar por el reconocimiento de la especialidad de cartel, sea esta exposición la que escarba en la historia y no quiere dejar pasar el recuento de muchas obras, posiblemente olvidadas.
Estoy seguro, que primará la nostalgia de ver juntos a muchos viejos, adultos jóvenes y nuevos diseñadores con sus obras, abrazados en el recuerdo y la presencia del ¨Cartel de Xalapa¨. Hoy, la niebla quedó atrás y la noche apareció llena de estrellas, ya salió el sol.

Ñiko
Palabras exposición ¨Ilustres Carteles Xalapeños¨, Museo de Antropología, Xalapa, Veracruz,
18 octubre de 2012

15.10.12

En busca del tiempo pasado y el hoy presente

Verdad que es difícil recordar muchas ideas, sobre todo cuando se recrean entre el olvido y la memoria de la inteligencia. Por eso, quiero olvidar, para siempre poder recordar tanta imaginería. Ahí esta el valor de todas las figuras, machacadas en la conciencia de quienes la recuerdan.

Hoy, no importa el tiempo que haga. No nos fijemos en eso. Aquí dentro, se siente una atmósfera de agradable temperatura, pero se desprende, además, una luminosidad, que sale de cada mente que escucha y que ávida de conocer transpira atención. Voy a aprovechar para decir cosas que en otro lugar no entenderían. Y lo mejor no me saldrían con tanta claridad. Este es un lugar particularmente especial. Fue también mi universidad.
Hace cincuenta y cinco años me propuse empezar a trabajar. Y nada menos que como diseñador. Para mi, joven ilusionado, eran una especie de rara avis, cada uno de los personajes que se movían sobre la mesa de dibujo, sacando historias gráficas para anunciar y convencer a otros de las bondades de algún producto publicitario.
Pero, de pronto todo se interrumpió, por un cambio en la secuencia cotidiana de los días. Llegó en forma de revolución desarticulando el viejo sistema político. Para nosotros, en ese instante, se produjo lo deseado. El nuevo sistema sacudió todo, incluyendo esos personajes de que mencioné anteriormente. Huyendo despavoridos a otras tierras, dejando espacios para que inquietos y nostálgicos jóvenes ocupáramos sus mesas de trabajo y propusiéramos otras imágenes.
Así, empezamos a transitar por una experiencia magnífica, creando ideas y figuras que despertaran interés a muchos. Nos sentíamos diferentes. Poseedores y dueños de las formas para hacer y tener una nueva comunicación. Más comprometida.
Surgió la posibilidad de diseñar carteles. Lo hicimos. ¿Cómo, si no había escuelas que nos orientaran? Pues, fijando la atención y suponiendo cual era el método de otros que mostraban su particular pericia. ¿Quiénes? Los polacos, los norteamericanos y de cuantos caían en la esfera de atención para dejar una impronta diferente. Era un coctel en la diversidad y sobre todo en el enorme atrevimiento que poseen los joven para enfrentar cualquier reto. Empezaba la historia de una Escuela. Y esta es la primera vez que asevero tal criterio.
Tal vez, esos tiempos fueron tan veloces, que teníamos que cumplimentar los trabajos por encima de cualquier lógica. Lo cierto, que salían productos que se convirtieron en obras reclamadas por su calidad y diferencia con diseñadores gráficos de otras partes del mundo.
Llegó el instante deseado cuando tuvimos la suerte de trabajar carteles de cine.
Saben, los humanos nos pasamos, en la búsqueda de la llamada felicidad, obligadamente todo la vida y ésta aparece y se comporta clara y definidamente en circunstancias tan simples. Qué sentido le dio a nuestras vidas que se pudiera diseñar carteles y con toda la libertad creativa, sin restricciones. En realidad no teníamos conciencia de la responsabilidad que enfrentábamos. Era diseñar y se producía de forma atrevida y maravillados veíamos un producto que se multiplicaba y trascendía el pequeño archipiélago rodeado del cálido mar Caribe.
Trabajamos mucho, con todas las restricciones materiales, pero con el condimento de la pasión hacia la creación de imágenes e ideas que alteraban la conciencia social. Fue una etapa nostálgica. Hoy, histórica. De experiencia. Ahí, echamos a andar.
Lo cotidiano se fue impregnando en nuestras vidas. Cada trabajo se realizaba con el convencimiento de que a pesar de las deficiencias materiales y teóricas podíamos llevar a término cualquier trabajo gráfico que se nos plantearan. Lo hicimos. Y con ello se fue acumulando la experiencia y un producto visual que iba trascendiendo sin que nosotros nos percatáramos. Creo, a la distancia del tiempo, algo primario en todos nosotros era una especie de hermandad laboral y creativa. Nos consultábamos, exponíamos a la crítica de los otros diseñadores el trabajo realizado. Así pasaba el día a día.
Tuve la oportunidad de diseñar el cartel político y el cultural de cine. En este último menos complicado por su connotación social de compromiso ideológico. En el de cine, con mayor libertad expresiva, se logró diferenciar la imaginería con otros países de esta tradición gráfica.
El cartel cubano de cine se volvió un acierto cotizado por todas partes del planeta. Obtuvo premios y se le asigno la connotación de poesía visual. En el país fue buscado por jóvenes coleccionistas y por aquellos que querían embellecer su habitat. Cubrió desconchados de paredes y enriqueció el entorno en todas las calles que aparecía en forma de contenedores de exposición que nombrábamos ¨paraguitas¨, por su forma. Esta era nuestra obra. Respirábamos diseño gráfico.
Nos atrevimos a incursionar en otros medios, créditos y gráfica animada de películas y documentales cubanos, ambientaciones de vestíbulos de cine, press book (plegables publicitarios de películas), murales monumentales que promocionaban diversos eventos convocados por el cine cubano. Diseño ambiental en edificios. Como éramos diseñadores nos invitaban a crear gráfica para textiles, hasta para vajillas. Hacíamos diseño de exposiciones, con toda la complejidad que este tema abarca. Mobiliario para cine, incluso en una ocasión diseñamos todo un cine, completo, paredes y butacas de su sala de proyección, su anuncio lumínico. En una oportunidad enfrentamos un pabellón de una exposición con todas las dificultades materiales y creativas que esto planteaba. En fin, y muchas obras perdidas en la memoria, que realizamos y no quedó constancia visual de ellas.
Cada trabajo nos dio experiencia y seguridad de que podíamos confrontarnos con cualquier tema y la confianza de salir airosos.
Pudimos viajar a otros países. Ver y darnos cuenta que solo el esfuerzo diario nos hacía competitivo con otras culturas. Hablamos de lo gráfico y en especial del cartel.
En 1970, se logró la extraordinaria posibilidad de impartir clases a las generaciones deseosas de seguir lo que habíamos iniciado. Fue, en la Facultad de Arquitectura de la Universidad, después en el Instituto Superior de Diseño Industrial y más tarde en el Instituto Superior de Arte, todos en La Habana.
A la distancia, sabemos, fue maravilloso cada trabajo que creamos. Hoy, se habla y se guarda en el acerbo de museos importantes ese esfuerzo. Publicaciones especializadas, monográficos, exposiciones e incluso la comercialización. Ésta, hasta el punto de vender un cartel de 1968, en un elevado precio.
Y además, nos permitió llegar a este país y poder participar en su vida gráfica y lograr ser parte de la historia del diseño gráfico mexicano. Y así, estar aquí con ustedes.
El próximo año cumplo un cuarto de siglo de labor gráfica y docente, ininterrumpida, en el país. He viajado impartiendo clases, cursos, pláticas, participando en eventos convocados por universidades e instituciones de diseño por todo este ¨México, lindo y querido¨. Y saben cómo voy a celebrarlo?
Con un cartel por cada año, que he disfrutado este trabajo y con una exposición personal de ellos. El tema será sobre la poesía de ¨El libro de las preguntas¨ de Pablo Neruda. También, se está preparando un libro personal, monográfico de los carteles cubanos de cine, en Mallorca, España, con una editorial independiente. Espero esté a tiempo para presentar el libro junto con la exposición. Además, imprimiremos dos libros-cuadernos con textos leídos en conferencias nacionales e internacionales. Y la edición de postales de los carteles de la exposición.
Ahora, quisiera confesarles algunos aspectos importantes que pienso y siento. Cómo soporto el peso de los años, del trabajo diario, del desinterés por parte de los que quieren alcanzar la maravillosa condición de ser diseñador, de los que creen que el diseño no es necesario, del mal resultado de uno y de otros, del calentamiento global, de la mala televisión, de la indiferencia a los libros y su falta de lectura, de la violencia que te amenaza, de la política de pobres resultados, de la comida apetecible y de la que te hace daño, del desamor en todas sus facetas, en fin, la lista es muy larga. Pues, inocularte con la belleza y la emoción. La música que te hace estremecer por su armonía y hasta con la ruptura de ésta. La voz humana femenina que canta, llena de registros y variables. Esas historias inauditas que escriben los autores en sus narraciones a manera de novelas y cuentos. Los regalos o la adquisición de magníficos y diferentes libros. El buen café, que busco y encuentro en Coatepec. El vertiginoso río que se escucha en la noche apacible. Mi casa y sus múltiples detalles, su luz. El sonido del viento entre las enormes ramas de los encinos que le dan sombra a ésta. Los olores de la temprana mañana y de la noche. El pájaro carpintero que golpea el enorme tronco del árbol, buscando su delicado manjar con su pico perforador. La casi fila de colibrí, libando el rojo liquido que cuelga en el jardín. El escándalo de cada mañana y al final de la tarde, de la bandada de cotorras que vuelan hacia su espacio cotidiano. Las flores, todas, pero más, los preferidos anturios blancos, rojos, verdes, rosas y los combinados en forma de los colores nacionales.
El mar brumoso o soleado, que trae una y otra vez sus aguas en forma de olas; las plantas verdes y amarillas, la lluvia que golpea los cristales de las ventanas y de los tragaluces de la vivienda, la neblina que te sorprende llenando el amplio jardín, la puerta rosa mexicano de la entrada, los cientos de libros que me acompañan, las gatas que me saludan con su ronronear cuando llego; las clases, sobre todo de cartel; aquellos estudiantes que te aprecian; a los que eres solo el maestro, pero saben asimilar tus conocimientos; mi ¨vocho¨ que sé que me quiere por su extraordinaria fidelidad y sin duda, es parte de mi identidad; tus amigas queridas y amigos, eternos e incondicionales y también, lo diseñado, sobre todo los 555 carteles y lo escrito, muchas, muchas palabras convertidas en ideas. En diseño con palabras. En gráfica verbal.
Cuando diseño siento que se magnifica mi capacidad de atención. Se intensifican los olores de la naturaleza. Oigo la música que me gusta y que calma mi intelecto. Leo y busco sobre el tema que me plantea el problema elegido. Variables múltiples, dibujo a lápiz. El lápiz es un instrumento delicado, bello, que conserva siempre un olor característico, que puedo medir cuanto trabajo, porque se va encogiendo y adquiriendo otra propiedad. Confronto con otros trabajos de diseñadores que tengo en mis libros. Sobre todo por este medio. Las ideas son el producto que esperamos aparezca con prontitud, pero es lo más difícil de encontrar, rescatar para ustedes a quienes diseño. Afuera, trinan muchos pájaros. Sobre la mesa de trabajo selecciono las innumerable imágenes que servirán para concluir el trabajo deseado, solicitado o simplemente realizado por mi para llenar la necesidad de crear siempre algún producto gráfico.
Les voy hablar del proyecto de carteles que estoy trabajando para celebrar veinticinco años de labor y estancia en el país. La colección está basada en poemas de Pablo Neruda, poeta chileno y premio Nobel de literatura en 1971y su ¨Libro de las preguntas¨, que fue publicado post morten en 1974. Por qué este texto? Primero, es un libro difícil y poco estudiado que resume su universo poético, es también, un viaje por la imaginación cargado de metáforas, una de las figuras retóricas que considero fundamental en la creación de carteles. Cualquier texto puede ser motivo de diseño, adecuarlo a que su lenguaje visual sea de cartel. De igual manera toda imagen puede convertirse y referirse, con un texto en un mensaje de contenido. Los poemas de este libro, son carteles descritos con palabras e interpretados a manera de poesía. La figuración seleccionada son grabados, retocados, intervenidos, cambiados, editados para procurar la representación de la metáfora visual. El color tiende a la gama de valores claros, procurando una sensación de suavidad y ternura. La tipografía, en casi todos los carteles es ¨Habano¨ ( ¿será por alguna preferencia personal o acercamiento local?) Llevo diseñados una docena de esta colección, casi la mitad. Sigo trabajando. Ya están seleccionados los veinticinco poemas. ¿Por qué carteles para este proyecto?
El carteles es una especialidad del diseño gráfico comparable al ejercicio plástico. La más cercana al concepto de arte visual. Con la indudable carga que define el contenido implícito de cualquier tema.
Por ende, las imágenes tienen que narrar un mensaje de manera sugerente, no evidente. Los textos de pocas palabras y de lectura clara hacen presencia en el formato. También, se asimila la diversidad de estilos de representación formal. Y en el colorido, desde cualquier monocromo hasta la inmensidad de la propuesta cromática.
Esto obliga a preguntar: ¿Qué es un buen cartel, por tanto un buen diseño gráfico?
Es la sorpresa, la indagación de un tema dicho con simplicidad. Es ese rectángulo que te ayuda a
entender una idea dada con ingenio, con lenguaje gráfico que te estimula a convertirlo en un producto
para el recuerdo. Que se apoya en la imagen y la tipografía, el color, el espacio, la composición y finalmente se vuelve historia cuando pierde su objetivo inmediato de comunicar. Está lleno de vida
poética que se deja tocar, acariciar y es finalmente el perfume que adorna el recorrido por estos difíciles día de la modernidad.
En ocasiones, gusto de hacer comparaciones escritas de muchas actividades que se generan alrededor
de uno. Por ejemplo, y seguimos hablando de cartel:
¨Un cartel es como caminar por un polvoriento sendero, entre árboles coposos de ramas alargadas y donde sin querer se desliza una enredadera que lo va apretando, pero a la vez adornando su tronco.
Un cartel te permite caminar acompañado del tema que vas a comunicar, llenando de coloridas hojas su soporte de papel.
Un cartel se colma de polvo, se escurre entre las tipografías ayudando a que lo entiendas con más claridad.
Un cartel se transforma en ramajes, cuando se repleta de historia y pasa a ser recuerdos. Se enreda en tu memoria y se hace presente acompañándote en el camino abarrotado de intenciones apresuradas, pero a la vez calculadamente pensadas.
En un cartel encuentras esos arbustos que se asemejan al paisaje de las ideas, acompañando tu creativa inteligencia.
En fin, un cartel es ese árbol, que se aparece para acompañarte en tus cotidianos días y ayudar a sentir, que eres parte del arte gráfico de nuestro tiempo.¨

Más comparaciones:
Ahora con el diseño gráfico:
¨Diseñar es como coser. Vas enhebrando las ideas, las obligas a adentrarse en los pequeños huecos que se adhieren a la tela o quizá, al papel.
Diseñar es escoger el botón que pasará por el ojal, cerrando la prenda que te muestra su interior, su contenido y te pone a pensar.
Diseñar es como el parche de tela que colocamos para tapar el roto bolsillo lleno de colores, que observamos con amorosos ojos.
Diseñar es medir el largo vestido que cubrirá tu desnudo cuerpo, al igual que un formato en blanco a la hora de plasmar alguna imagen.
Diseñar es cortar con la afilada tijera los sobrantes de los textos que no dicen nada y solo te confunden.
En fin, diseñar es poder tener muchos botones y pegarlos a una larga y colorida túnica que te separe
del suelo y con el viento te ayude a volar por espléndidos y únicos paisajes¨.
Por eso creo, que con todo lo comentado deducimos cuanta atención y pasión nos exige el diseño gráfico para mostrar resultados y ejemplos válidos, que sean efectivos y con una enorme carga visual de belleza y de ser posible, de poesía, sin importar el tema.
Otro aspecto importante en el trabajo es el sentido de humor que aplicamos en cada diseño. Cualquier solución gráfica, que incluya una ligera sonrisa, hace el resultado más interesante y apreciado.
En el 2001, escribí para una plática, en una reunión internacional sobre diseño gráfico en La Habana, sobre el tema ¨Eso que nos sobra a los latinoamericanos: humor¨, lo siguiente:
¨El humor es un concepto relativamente nuevo, surge en el siglo XIX. Es un ejercicio del espíritu, es la síntesis de la comicidad, del chiste y la alegría. Es, según los sicólogos, un mecanismo de defensa frente a situaciones adversas, que plantea la vida moderna. El humor es, finalmente, resultado de las contradicciones que existen entre la complejidad de vivir en una sociedad en constante avance tecnológico, con los retrasos, incomprensiones y olvidos hacia la naturaleza.
Hay quienes dicen, que el humor es la sensación que hace que te rías de aquello que te irritaría si te sucediera a ti. Pero no creo tal aseveración, el humor es comprensión, por lo que debemos verlo con un sentido más noble, armonioso, es entender que se pueden asimilar los problemas cotidianos con una cara alegre, sin odios; que podemos decir cualquier cosa sin tener la precaución de lastimar a alguien.
Reír, es el alimento necesario del alma, si ésta existiera. El humor es la reserva de los años, los oculta y te mantiene fresco. Debiéramos siempre vivir con una buena dosis de este antídoto, para así conservar la eterna juventud.
No quiero cansarlos más, por eso termino con un canto a la vida, al momento que ocupamos para convertirnos en creadores, en seres dotados para diseñar y cambiar lo que tocamos. Sentir que cada mañana abrimos los ojos a la luz, a la claridad de las formas, a los sonidos, llenando todo lo que nos rodea con el sentimiento y la capacidad de lo bello, de lo diferente. Logrando que en cada instante del proceso creativo naveguemos veloz entre el sueño y la vigilia. Que siempre defendamos nuestro derecho a soñar y que corramos apretados, abrazados a la insustituible posibilidad de delirar.
Así, seremos extraordinarios. Gracias y hasta siempre.

Texto, plática evento 20 años Colegio Diseño Gráfico, Facultad de Arquitectura, BUAP, Puebla, septiembre 28 de 2012