Muchas veces nos sentimos defraudados por la VIDA,
cuanto ésta no nos confiere las cosas superficiales que anhelamos.
Sin embargo, jamás nos detenemos a agradecerle
por lo más valioso: nuestra SALUD CORPORAL.
Y cuando cruzamos es frágil y delicada línea,
recordamos lo vulnerable de nuestra condición HUMANA.
Si tienen la dicha de gozar de una condición física envidiable...
Por FAVOR ¡Gócenla! y agradezcan.
Ñiko










