17.1.10

Flor de cactus


En la estancia de la casa hay una ventana transparente, que ocupa todo un lateral de la pared. Ésta descansa sobre un poyo cubierto de plantas y una docena de libros. De las plantas destaca un cactus de hojas alargadas y delgadas que se dirigen a distintos puntos del espacio que la cuida. Es un vegetal que evita las necesarias espinas que hieren, pero sí dibujan un contorno de ellas en el propio cuerpo de las hojas. Se que la tienen porque de esa manera se resguardan de las caricias y se abren al sol y al calor disfrutando su obligada sed. Con asombro para mi, se volvió de una ternura que fue dando lentamente, flor tras flor, un paisaje de una belleza sorprendente. Extraño, único y admirable que en cada extremidad de sus hojas, brotó un rosado suave que se va duplicando para reñir con la sobriedad del verde y el terroso color que la separa de la maceta. Es magnifica, bella, cuánto durará? No importa su vida, ya es suficiente placer y será inolvidable.

1 comentario:

Ade dijo...

Los cactus son mágicos...