11.11.08

Dan ganas de ser como Ficus


Fotografía por Aída Aguilera

Ficus es un gato grande, vestido siempre de blanco, con ojos de color azul profundo. Es un felino dulce, tierno, elegante en su blancura.

Parece que su pequeña infancia, no fue muy agradable: encierros, maltratos, lo hicieron inseguro y asustadizo. Cuando apenas tenía tres meses, se espantaba con los espacios abiertos, era incapaz de bajar una escalera, aún teniendo un año.

Se enamoró, perdidamente de una gata. La seguía a todas partes y, sin duda, ella lo ayudó a convertirse o por lo menos a acercarse a la conducta de un gato. Cuando ésta subía por un árbol que crecía en el patio, Ficus corría por las escaleras para alcanzarla. Nunca se le ocurrió seguir la ruta que le guiaban o sugerían. Disfrutaba de unas profundas siestas, en la cama, junto a su amada gata. La gata y el Ficus se unieron y nacieron tres bellos gatitos y cuando ella se cansó de atenderlos, ejemplarmente, Ficus ocupó el espacio para cuidarlos. Se introdujo en la caja donde nacieron sus hijos y ahí se quedó hasta que la agotada madre volvió.

A Ficus no le gusta que lo carguen; cuando esto ocurre separa sus dedos como abanico y reclama que lo dejen en el seguro suelo, aunque disfruta subir en el regazo para adormilarse.

Siente un gusto particular por el pasto verde y fresco y cuando lo llamas por su nombre se apresura en llegar y comentarte algo.

Tiene una voz enronquecida, tal vez por los años, ya son doce. Ficus es una especie de antigato. No se comporta como sus demás parientes. No visita los tejados. Con los árboles, los mira respetuosamente, pero ni siquiera intenta subirse. No le gusta la noche; prefiere dormir. No se escapa a explorar nuevos territorios, y no le interesa la juerga. No se preocupa por defender su territorio y cuando algún gato vecino lo visita, sólo lo mira fijo, y se queda quieto, esperando a distancia.

Come sin hacer ruidos, aunque las croquetas saltan a cada mordida; cuando bebe, su lengua acaricia el agua.

En lo referente a su acicalamiento, se lame y limpia sus manos. Su cola, con suaves rayas, ligeramente amarilla-clara, se mueve a cada pasada. Jamás se baña con agua. La única vez que se intentó, algunos salieron rasguñados.

En las mañanas, amanece sentado, mirando con atención su gatera y cuando se abre la pequeña puerta sale corriendo a respirar lo que queda de la noche o, mejor, a saludar la mañana.

Pero, lo más asombroso de Ficus es su increíble atención hacia los libros. Cuando, por casualidad aparece un libro abierto, dejado para descanso de la lectura, él se acerca, lo mira y se sienta en posición de lector e incluso, rasca con sus uñas las hojas, como queriendo pasarlas.

Su interacción con los otros gatos es como si no estuvieran ahí. Solo se acerca a la perra, y con, casi amor, se tocan sus hocicos, aparentando darse un beso.

Otra de sus características es que te sigue a donde vayas, igual que perrito faldero. Una vez, hace algún tiempo, los que decían ser sus dueños lo abandonaron, porque se fueron a trabajar a otros territorios. Tal vez enojado y triste, se perdió durante quince días. Regresó lastimado. Al día siguiente, aparecieron sus dueños. El Ficus con una decisión, premeditada y casi sabia, entró a esa, la que fue su casa; se encontró con un saco que descansaba en una silla; lo miró, levantó su cola y lo bautizó descargándole todo lo que tenía en su vejiga. Nunca más volvió a entrar en ese lugar. Desde entonces, lo cuidamos y lo adoramos. Se lo merece.

Nunca lo he visto malhumorado; aún en los momentos más difíciles, alrededor de él todo es suavidad, armonía, tranquilidad, paz, dan ganas de ser como Ficus.

3 comentarios:

Big Bang dijo...

¡Larga vida a Ficus!

peterboy dijo...

sabe por uste aprendi a admirar las cosas en la vida en lo q hago o djo de hacer, a ser pasiente con mi ingenio y agresivo con mi creatividad gracias austed soy un buen diseñador no solo grafico sino tambien de iluciones,un gran espectador...a un que nunca tube la oportunidad de desircelo de frente.... GRACIAS ...
atte. dsg. pedro gracia ruiz
col. diseño grafico BUAP

peterboy dijo...

sabe por usted aprendi a admirar las cosas k hago o dejo d hacer por su trabajo aprendi aser paciente con mi ingenio y agresivo con mi kreatividad, gracias a su paciencia soy un gran diseñador no solo grafico...sino de iluciones tambien... y aunk nunka tube la oportunidad de decirselo de frente... GRACIAS....
atte. dsg. pedro garcia ruiz
col. diseño grafico BUAP