5.12.16


De la serie "¡Adivina!"


(oʌǝnɥ ןǝ)

Para qué sirve regalar?

Los humanos nos caracterizamos por regalar afectos.
Y objetos que le damos un valor de intercambio.
No digo que todos, pero es algo que muchos poseen como una práctica.
A esto se le dice cariño, amabilidad o respeto.
Es una demostración de que, aquel a quien regalas, es alguien apreciable.
Regalar puede ser hasta... el tiempo.
Le dedicas a otra persona o lugar un espacio temporal para hacer algo.
En función de un reconocimiento que lo vuelve valioso para ambos.
Puedes también regalar tu conocimiento y experiencia, como cuando enseñas a otros.
Lo afectivo se puede volver un verdadero regalo si lo haces con amor y desinterés.
Una persona que muestra su manera de dar sin percibir más que el gusto por hacer.
Es alguien que se torna dadivoso y espera que todos crean que lo hace por solo gusto.
Se habla que una persona desprendida es más alegre.
A lo largo de la vida uno ha entregado, muchos momentos, sin obligaciones económicas.
Solo por el placer de hacer algo hermoso.
Y eso puede ir desde una simple plática hasta la complejidad de una construcción arquitectónica.
Los consejo se tornan un regalo cuando lo haces para que el o la, mejore su ánimo.
Regalar es estar mejor con uno mismo.
No necesitamos que la acción se devuelva.
Es mejor que se quede acurrucada en el corazón.
Incluso dicen que ayuda a sentirse más sano.
Y que quienes menos tienen suelen ser mas dadivosos.
Existen datos mundiales, que el lugar en que más se dá esta práctica es Haití.
Imaginar algo así nos dice la importancia de la acción de regalar.
Y mejor ser participe de que esto sea una constante.
Se puede regalar, todo el tiempo.
Existe cosas materiales, pero también que no lo son y las damos.
Nuestra vida está obligada a dejar algo para el recuerdo.
Ser alguien que regala, a manos llenas, es un encanto para la memoria.
Es más hermoso recordarte por lo lindo que hicimos que su contrario.
La vida o lo que queda de ella, espera para que te sientas mejor, si lo pones en práctica.

Regalemos, sentimientos cargado de amor, de verdad y veámoslo todo más bello.

20.11.16


De la serie ABC's diseño


Tapar el sol con un dedo.

No sería demasiado pretencioso hacerlo?
Seguro que el dedo quedaría algo chamuscado.
Además, de que la relación de proporción es extrema.
Ubicar la yema del dedo mirando al sol.
Uno observándola y buscando eliminarlo de la visual.
El dedo es pequeño con relación al astro rey.
Y por tanto, fuera de proporción.
En la realidad no se pretende tapar ni ocultar ningún elemento del Universo.
Pero no, es solo una manera de decir.
Todo para encontrar la solución de un grande problema.
Con algo que se nos hace mínimo.
Imaginar enfrentarnos con una dificultad mayor y cómo hacerle.
Por mucho que acerquemos el dedo a nuestro ojo, sería imposible cubrir al sol.
Pienso que si esto quiere decir, que un problema no se puede resolver.
¿Entonces qué pasa?
Por qué se repite y pregunta tanto.
Tratamos de que el asunto sea resuelto de manera clara.
Pero imposible darle el término concreto y deseado.
El tamaño del sol es incomparable con relación a la falange de un dedo.
Pero, justamente esa desproporción es lo que nos hace cavilar.
Para qué servirá tapar esa masa enorme de fuego con una pequeña parte de la mano.
Un dedo, en cuestión que no interesa mantenerlo cubierto.
Que se disponga de él para desaparecer la brillantes del referido sol.
El asunto se queda en que lo problemático va a ocupar nuestra atención.
Dándole la solución menos efectiva.
La dificultad está delante de nosotros y no sabemos como solucionarla.
O tal vez intentamos algo sin poder resolverle de manera precisa.
Lo interesante de esta expresión es como comparar dos elementos tan dispares.
Y darle su absoluta dimensión entre ambos.
Sol y dedo sirven para crear algo imposible.
¿Podrá referirse a un sueño buscado y no encontrado?

No importa, intentémoslo y tal vez lo podremos lograr. 

8.11.16


De la serie ABC's diseño


El hilo negro

Podemos pensar que estamos hablando de un carretel.
Por supuesto con hilo de ese color, negro.
Quizá para reparar alguna prenda de vestir.
O mejor atar algún objeto que necesitamos colgar.
Pero, lo que queremos mencionar es sobre una expresión.
Que dice: “Inventar el hilo negro”.
Esto quiere decir algo muy evidente.
Extraño que comparemos al hilo con algo que se presenta claramente.
También preguntarnos porqué negro y no otro color.
Tal vez, porque contraste mucho más.
Pero, esto dependerá de donde se encuentre el tal color y su sostén el hilo.
Y decir lo de inventar o lo de descubrir.
Cualquiera de los dos te hace pensar.
La tal expresión hace que nos percatemos de su intención.
Por qué, puede ser eso así?
Detrás de ella no existe ninguna historia que lo explique.
Se dijo y se repitió una y otra vez para expresar lo dicho.
Incluso es muy del decir en México.
En otros países se menciona de otra manera, según el lugar.
O sea, es tan exacto que no lo podemos poner en duda.
Por lo tanto el hilo negro está mostrándose como algo demasiado cierto.
Que no se somete a ninguna discusión.
Justamente es tan claro que no se necesita crear uno igual.
Ya está y lo percibimos como una pregunta evidente.
Nuestro tal hilo tiene una dimensión y una connotación.
Hasta le damos un grosor que puede variar.
Dependiendo del grado en que surge la expresión dicha.
Y si lo coloreamos con el negro es menos dudoso.
Bueno algo que existe se presenta para hacerlo aún más.
El negro y el hilo se han combinado para mostrar que no se discute.
Dejemos que se manifieste su materia y el colorido de que se habla.

Simplemente busquémoslo y si lo encontramos que bien.