25.3.19


El que espera desespera.
Esperar es darse el tiempo para que ocurra algo.
Por lo general, se incluye alguna expectativa.
Dejar pasar los minutos es uno de sus atributos.
Sin duda está armada de la paciencia.
Entonces esperamos a que ocurra lo que tenemos pensado.
Y si esto no sucede nos angustiamos.
Creemos en la solución en acuerdo con lo premeditado.
La espera siempre tiene un plazo para entenderla mejor.
Si no ocurre en ese instante planeado, nos desesperamos.
Y con ello, pueden llegar los errores y la confusión.
Lo incierto también se da como parte de esa espera.
Incluso se aparece la esperanza como probable solución.
Ayudando a que todo salga mejor.
Pensamos que al esperar tenemos mucho de la llamada paciencia.
Y que este factor ayuda a que se establezca un equilibrio.
La expectación es una especie de espera que nos mantiene atentos.
Digamos que es el nivel más desarrollado de su resultado.
Esto se produce con una carga de tensión.
La espera se acompaña de movimientos físicos.
Caminamos hacia un lado u otro.
Puede ser adornado con repiqueteo de los dedos sobre un mueble.
O hasta alguna tonadilla para relajarse un tanto.
Lo correcto es para que no nos domine la impaciencia.
Cualquier recurso que le evite es de buen ver.
Y sobre todo de aplicarse con cuidado e interés.
Por eso, es indispensable cuando abandonar la consabida desesperación.
Cualquier recurso que lo impida será bien venido.
Si tenemos la seguridad de que todo saldrá bien, podemos aceptar a la espera.
Por eso, la angustia se hace cargo de que no tengamos seguridad.
Y le dejamos su accionar al tiempo y a lo inseguro.
También al equilibrio necesario para que las cosas funcionen, bien.
Y ya no habrá desesperación cuando estemos esperando... ¿Seguro?

¡Adivina! - Ñiko

11.3.19


¿ A quién le preocupa?  
El mundo cada vez está más alborotado.
Su clima se ha vuelto impredecible.
Las estaciones se comportan de manera diferente a lo habitual.
Puede hace un frío lacerante y molesto.
Y dentro de este enfriar exacerbado aparecen momentos de calor.
Impredecibles y llenos de extremos varían los climas aparecidos.
Nos quejamos una y otra vez, esperando su benevolencia.
Pero, claramente no ocurrirá.
Es tanto el daño que los humanos les han heho al medio ambiente que resulta imposible mejorar.
Hasta los osos polares han migrado a las ciudades buscando sobrevivir.
Los animales que viven en los océanos perecen entre las redes de quienes no ven el futuro.
No les importa lo que está pasando, solo quieren sobrevivir económicamente.
Sin entender que lo más grave puede ocurrir y no tendrá solución.
Los ríos que en su momento desbordaban el agua necesaria, ahora ni se sienten.
Los árboles llenos de hojas verdes, padecen del cambio.
La brisa está casi perdida sin aportar el fresco que se requiere.
La neblina que ayer se vestía con sus tenues vestidos ya no se ve.
Y menos, tan siquiera sentirla y disfrutarle.
En diferentes lugares del mundo ocurren dramáticos cambios.
Vientos fuertes arrasan con lo que encuentran a su paso.
Incluso la luna, muestra su discordancia con la Tierra, para impresionar.
Se viste de rojo asustando a los que habitamos este planeta.
Y creo, hacer un tanto de conciencia y que no continuemos ese camino destructor.
Impresionándonos con un tamaño desmedido en lo habitual.
La tierra que nos acoge se mueve más que nunca.
Vibra con fuerza para que le prestemos un poco más de atención.
La afectación de los mares por parte de la basura plástica es impresionante.
Y que decir del abuso entre los propios seres humanos.
Lo único que salva a esta especie es la capacidad para generar ... arte.
Pero al paso que vamos lo insano se vuelve imposible de controlar.
Y hasta que llegue el momento en que no podremos soportar más.
Y el daño será irreversible. Despertemos humanidad y cuidemos al Planeta. Por todo y todos.


El círculo - Ñiko

25.2.19


El inevitable tiempo.
La vida está conformada de tiempos.
Nacemos y vamos adquiriendo, con el tiempo,experiencias.
El tiempo,cuando pequeños ni lo sentimos.
Corre, jugando con nosotros.
Y así, toca estudiar y aprender .
Le damos el debido tiempo para hacerlo.
Aparecen en nuestras vidas personas que con el tiempo se vuelven entrañables.
Otras que el tiempo le asigna la actividad amorosa.
Crecemos, porque el tiempo tiene la función de hacerlo.
Lo demuestra vueltos años y con ellos sentimos la vida.
El disfrute de lo que poseemos se consolida con el tiempo.
El tiempo hace que entendamos lo que pasa alrededor.
Así, todo se torna más complejo de asimilar.
Ya grande, el tiempo lo vemos y sentimos de otra manera.
En realidad, ¿cuánto tiemponecesitamos para qué esto ocurra?
Días y días se hacen parte importante de ese tiempo.
Sabemos que esperar es indispensable para mejorar al tiempo.
El tiempo es el responsable del desarrollo humano.
Incluso, ese tiempo sirve también para ayudar al descanso.
Tener tiempo para ti, evita el deterioro del convivir entre todos.
Siempre, ese tiempo lo necesitamos como aliciente del estar.
También el tiempo se ensaña, proporcionando un algo de aburrimiento.
La diversión es la cara agradable y aprovechable del consabido tiempo.
No siempre estamos preparados para aceptarla.
Y eso porque, tal vez no hay tiempo suficiente.
Cuanto mayor es el tiempo sabemos que podemos generar más actividades.
Esa, finalmente es la función del tiempo.
El hacer cuantas actividades seamos capaces es lo importante.
Es lo que hace que el tiempo sea útil y necesario.
Y por supuesto, siempre hay tiempo para perderlo y hasta derrocharlo.
El tiempo que transcurre es maravilloso si lo sabemos valer.
Tiempo al tiempo, eso es todo lo que cuenta y con ello mejoramos.

Homenaje a Guillermo Cházaro Lagos - Ñiko