8.6.16


¿De qué tengo ganas?

De que ya no haya fallecimientos.
Que se nazca con toda la edad que uno tendrá.
Y que el desarrollo vaya en involución.
Hacia atrás hasta encontrarte en el vientre materno.
Y desaparecer entre los cromosomas.
De que no existan los rencores.
Y que el perdón por lo mal hecho sea una constante.
Porque ya no habrá acciones indebidas.
Estaremos tan ocupado haciendo cosas buenas que no tendremos tiempo.
El respeto se convertirá en la naturaleza de todos los seres.
Cada uno generará consecuencias tan sanas que nos parecerán ideales.
Por disposición internacional se terminará la miseria.
De todos los tipos.
No se padecerá hambre y habrá alimentos para cada uno de nosotros.
El amor será obligado como principio.
Será tanto que navegaremos en una sensación de placer eterna.
Dañar o envidiar a alguien será impensable.
Porque no se tendrá como razón ni conocimiento.
La naturaleza será tan hermosa y vasta que alcanzará para cada uno.
Nadie iría por encima de ésta.
Estaría absolutamente olvidada la devastación.
Los animales vivirían en su entorno para ser admirados, queridos y respetados.
No existiría el dinero como objeto de cambio.
Y esto porque no sería indispensable para obtener nada.
Por tanto no habría clases sociales atentando contra la estabilidad.
La palabra guerra se borraría del vocabulario.
Porque ya no sabríamos que quiere decir.
La imaginación sería a quien le rendiríamos tributo.
Así, la inteligencia se convertiría en el principal y más firme de los principios.
Cada ser humano: hombre o mujer tendrían lo mejor de igual manera.
Y la alegría permanecería como resultado de la salud mental de cada uno.

Y seguiré teniendo muchas más ganas para lograr ser mejor.

La luz de la mañana

Cuando la noche termina de descansar, la mañana se despierta.
Junto con su abrir de luz aparecen las más disímiles formas.
Pero, también los sonidos que avivan al día.
Incluso esa palabra, día, define un instante.
Todo lo que nos rodea se llena de vida.
Los pájaros se comentan como durmieron.
Y las hojas de los árboles se comienzan a estirar, para situarse en su lugar.
Así la luz de la mañana parece hacerse más alta.
Va subiendo para controlar todo lo que se deja ver.
Aún, sin estar de pleno el sol, la luz ilumina.
Se observa de otro color, que no es tan radiante.
Pero nos proporciona una visión clara de lo que tenemos frente.
La podemos tocar con suavidad y ella se deja.
La luz repleta de sol es cálida y tan brillante que nos hace cerrar los ojos.
Pero algo en nuestra tiniebla interior quiere apreciarle.
La luz clara alumbra cualquier subterfugio escondido dentro de nos.
Y esto puede evidenciar un estado anímico no favorable.
La mañana también es un abrir al día.
Puede comportarse con la claridad que esperamos.
O tal vez con lo parcialmente nuboso.
Claro, que ésta sirve para desear la luz brillante que nos gusta.
La bruma dibuja de grises lo que vemos.
El sol le da pinceladas de colores cálidos a lo que percibimos.
Así, podemos disfrutar de lo que oímos como una serenata.
Y los olores de tanta vida que nos acompaña?
Pues la luz los impregna de riqueza olfativa.
Y les sentimos entrar en nuestras sensaciones con intensidad.
Por tanto, la mañana no solo guarda el volver al mundo del todos los días.
Brinda un sinnúmero de estímulos que disfrutamos.
Cada vez con más intensidad porque se arma de la experiencia.
La mañana es siempre única y diferente.

La luz hace que ésta sea tan diversa como esperamos o necesitamos.

De la serie ¡Adivina!


De la serie ABC's diseño


19.4.16


Me gustaría soñar

No dejarlo solo a la noche.
Estando despierto poder pensar en algo.
Que sea difícil de lograr.
A eso también llamamos, soñar.
Pero con los pies en el camino.
Nada de pensamientos desmedidos.
Tal vez, con sentido sutil.
Pensando en el algo que creemos evidente, pero se aleja.
Darnos cuenta que es imposible hacerlo realidad.
Aunque este ahí esperando que lo toques.
Y aparezca su figura.
Convirtiéndose en corpóreo.
Un pensamiento alejado de lo que puede ser.
Son muchos los sueños que aparecen.
Y que la vida le pone trabas para que no se hagan.
Algunos dirían que somos idealistas.
Sí, pues son ideas que se transforman, en eso... sueños.
Que no dañan, sino que alientan a buscar más belleza.
De hecho la belleza es un sueño palpable.
Porque no es necesario que se torne solo en material.
Debíamos pasarnos un buen tiempo en darle realidad a nuestros sueños.
Que no dejen de flotar a nuestro alrededor.
Pero concretándose en figuraciones que ayuden a ser mejor.
No importa que lo que soñemos parezca irrealizable.
La voluntad se encargará de materializarlo.
Así, no es mejor que el sueño siga en esa dimensión?
Perdido en lo irreal.
Para que no deje de ser sueño.
El sueño navega por entre nubes del pensamiento.
Hacerlo sólido perdería la entonación de la esperanza.
Se haría evidente y ya no podríamos seguir explorándole.

El soñar satisface los recuerdos y nos remonta a otra dimensión.

¿Qué es, en realidad, un amigo?

Vaya pregunta.
Qué quiero decir con... en realidad.
Aparentemente cuando tienes afecto por alguien le das el título de amigo.
Hay quienes llevan unos cuantos años junto a ti  y lo consideras, eso.
Amigo, porque  está atento a tus preocupaciones?
No creo que solo sea eso.
Hay quienes ni se acuerdan de tus actividades.
O te dicen por teléfono, nos vemos y desaparecen.
Los esperas y te das cuenta que hay otras cosas más importantes, que tu.
Entonces qué es un amigo?
Alguien que lo dice y no lo demuestra?
Pero, de qué se trata esa demostración?
Ser amigo es algo espontáneo y cargado de afectos, que se siente más que si se ve.
Es un sentimiento que controla el corazón.
Y también sabes que el respeto es parte sustancial de la relación.
Por que es una relación como de pareja, con otros principios.
Es un intercambio de afectos.
No puede ser unilateral, por eso hablo de parejas.
A lo largo de mi vida he vivido la amistad como la sociedad te la impone.
Tienes que tener amigos si no eres un ser antisocial.
Los amigos tienen la tarea de ayudarte.
Por qué esa responsabilidad?
Creo que la amistad es un eslabón de la vida en comunidad.
Y no se merece más que cariño y respeto al prójimo.
Eso no quiere decir que si necesitas de su apoyo, no lo recibas o lo des.
Ser amigo lo llevas en el sentimiento.
Si esto no es así, solo tienen la categoría de conocidos.
El ser amigo, en genérico, no tiene sexo.
Cuando eres hombre o mujer y dices tener un amigo del otro sexo, la picardía toma posición.
Amigo o amiga es una condición regalada al humano, conscientemente.
En la naturaleza, se presentan muchos tipos de amistad entre otros seres.

Menos exigentes, tal vez sea mejor así.

Exposición "El libro de las preguntas" en la Universidad Anáhuac Xalapa


Diseño del cartel: César Benítez