1.1.19


Boquiabierto.
Es una expresión que contiene asombro.        
También puede entenderse como un poco de sorpresa.
Y su consecuente dosis de admiración.
A veces, vemos algo que nos llama la atención y aplicamos el termino atónito.
Y esto puede producir un movimiento con la boca.
Quedando abierta para poder explicar el termino de que hablamos.
También se refiere esta especie de asombro con quedar pasmado.
O sea, abrimos la boca para decir algo.
Pero lo visto, no nos deja expresarnos de otra manera.
Quedando estupefacto y con la boca casi, cercana a lo entreabierto.
O  como dijimos en el comienzo, boquiabierto.
Y con ello hay una especie de fascinación, que llega al estupefacto.
Palabra que no imaginamos como convertirla en formal.
Hay otras palabras que acentúan la acción de la boca entreabierta.
Que por cierto lo boquiabierto es más bonita.
Como palabra, su imagen y contenido.
Tan distante de patidifuso, que se parece a un sinónimo de la referida expresión.
Palabra no muy agradable en lo formal e imaginativo.
Lo mejor es que quedar boquiabierto es una agradable sensación.
Rayana en lo extraordinario por su implicación.
Quizá por la consecuencia similar a lo que nos asombra.
Podríamos adicionar el sentimiento que nos llena al producirse.
Pasmado sería una connotación, tal vez muy implícita.
Aunque es real, cuando lo boquiabierto se produce, ocurre esto.
La expresión acondiciona un poco lo que el rostro quiere decir.
La sonrisa aparece y la boca tiende a entreabrirse.
El estar maravillado ayuda a que nuestra expresión se torne en boquiabierta.
Lo extraordinario es como existen tantas maneras de darle una explicación.
Ese momento en que nos quedamos pasmado por lo sorprendente.
Y que nuestra reacción es entreabrir la boca.
Así lo boquiabierto se transforma en tanta implicaciones.
O explicaciones del sentir y su formalidad como parte del cuerpo humano.
Feliz 2019

22.12.18


¿La pestaña para qué es?
Puede ser para proteger un ojo.
Para que las lágrimas se esparzan limpiando a la pupila.
Darle algo de candor, al abrirse o cerrarse a la visión.
La pestaña se viste de cierta curva que la hace más atractiva.
Está conformada por un número determinado de pelos.
Según dicen alrededor de unos cien.
Entre los de la parte superior del párpado y su inferior.
Pero también se le nombra pestaña a una solapa de un folder.
Y hay quienes le llaman lengüeta.
¿Algo que ver con ese órgano bucal?
Lo cierto es que la pestaña es un instrumento para llamar la atención.
Ayuda y facilita abrir de manera rápida el anterior folder.
Es una ampliación o continuidad de la cartulina que le conforma.
Pero, aunque este es así, nada que ver con el primero.
Cuando hacemos mención de la pestaña de inmediato vemos la de ver.
Aunque parezca redundante así le asociamos.
Claro, que la referida a lo visual es mucho más elaborada.
Y con funciones diferentes y muy complejas.
Aparte de cubrir al ojo, tiene su actividad en el sueño.
Hace que veamos todo oscuro para facilitar el dormir.
Incluso aporta un movimiento que puede crear una intención sugerente.
Hablamos del entrecerrar uno de los ojos dejando el otro abierto.
Le dicen guiño y permite convertir ese algo en sugerente.
Incluso, en la búsqueda de un poco de complicidad.
El movimiento del párpado es para ponerle algo de atención a la pestaña.
El pestañear tiene muchas más implicaciones.
Que decir simplemente, la pestaña.
Nada más, para cambiarle el sentido a lo que escribimos
Comparándola con la lengüeta o solapa
Esta última, como parte de la sobrecubiera de los libros.
No importa que se le pueda confundir con esas otras palabras.
Todo, para poder escribir sobre otro tema, no muy común.
Así en la Tierra como en el cielo, 2018

11.12.18




Publicaciones


De letras y formas - Antonio Pérez Ñiko
 Editado por Trazando Pensamientos, Bienal del Cartel en México 2018.

Últimos cuadernos, Antonio Pérez Ñiko / Tímido Ediciones 2018