20.11.17


 Si otro gallo cantara. 

Es un decir de esperanza.
Pensando que lo que ocurre puede ser mejor.
Pero porqué el gallo?
Solo por su sonido de entonación armónica?
O tal vez, porque aparenta un grito lo que emite.
Y compararlo con el cantar de esa ave es algo extraño.
Y en la realidad cuantos gallos cantan en el despertar de una mañana.
A cuál de esos gallo nos referimos?
Al más estridente o ronco de los cantares?
Resuelve en algo que cambie el gallo que emite su voz cantarina?
Pero la realidad es que la esperanza de mejorar se la dejamos a ese animalito.
Con enorme responsabilidad esperamos que otro sea el que asuma la mejoría.
Y en este caso es el gallo el que lo tiene que hacer.
Lo peor es que él no sabe como puede.
Incluso ni como hacerlo.
El pobre gallo tiene que ponerse en función, para que lo que ocurre cambie.
Y por supuesto que para bien, a como dé lugar.
Las consecuencias esperadas tienen que ser positivas.
El gallo con su decir sonoro, será capaz de hacer de lo que tiene delante, una mejora.
¡Sea lo que sea!
Esperamos y cargamos de obligaciones a esa ave, para nosotros poder ser, de otra manera.
También entendemos de esta expresión como el retiro de la noche.
O mejor con un amanecer que quiere ser escuchado.
El gallo es el despertador natural de muchos seres que nos acompañan.
Claro, que en el lugar donde se encuentre depende su función.
Lo importante es que la manera de ser del gallo, permite que los humanos puedan reflexionar.
Y cambiar todas sus actitudes que no son sanas.
Mejorar a partir del canto del gallo es toda una esperanza.
Aunque se vea como una tremenda responsabilidad.
No importa, algo podemos obtener de este momento.
Sigue cantando y mucho, bello gallo, para que ocurra lo esperado.

¡Que la humanidad sea mejor! y si es con su canto, feliz de escucharlo.


Exposición urbana en Madrid, España

10.11.17


¡La sorpresa, que bella! 

Es un acto que conlleva lo imprevisto.
Es un tanto de alteración de las emociones.
Alguien sorprendido puede llamar la atención.
Se manifiesta con expresiones del cuerpo.
De las manos o hasta dando saltos.
El rostro es su mayor sitio que lo demuestra.
Ahora, es una emoción que puede alegrar o no.
Depende del motivo se logran cambios en las expresiones.
Sobre todo en los ojos que se abren par darle su característica.
También la boca se muestra abierta, para darle un poco más de significado.
Lo cierto es, que siempre esperamos que la sorpresa se porte bien.
Y cuando esto ocurre la disfrutamos al máximo.
La sorpresa puede aparecerse en momentos menos esperados.
Entonces la aceptamos y hasta queremos que se repita.
Es por verlo de manera diferente un estímulo que te ayuda a despertar.
Te llenas de emociones diversas cuando hay una sorpresa.
Nuestro rostro cambia hacia la alegría o la tristeza.
Dependiendo del resultado inesperado.
Sorprender es un juego con las intenciones.
Y con ello se establece el recurso de la sorpresa.
La voz cambia cuando el que la produce lo logra.
Y de suspiro a grito quien la recibe.
Hay momentos que el llanto se arma para brindar la sorpresa.
También la risa se viste para recibirla.
Nos gusta sorprender pero no tanto que nos lo hagan.
Incluso, según la sorpresa, puede asustar.
De sorpresas está repleta la vida del día a día.
Sorpresa tras sorpresa caminamos contentos o tristes.
No importa lo que venga, siempre que nos ayude a estar contentos.
La sorpresa estará dispuesta a cambiar nuestro estado de ánimo.
Esperándola o no para que sea auténtica.

Finalmente, la queremos que se porte de manera bella.
Exposición: Autopsia Colectiva / 10 de noviembre / IMAC Xalapa

31.10.17


Imaginar es pensar.

Por suerte existen muchos tipos de humanos.
Tal vez los que más interesan son los que imaginan.
O sea, buscan explorar su intelecto con imágenes.
Piensan a través de formas, pero diferentes.
El reto es saber cambiar lo habitual y común.
Convertirle en algo lleno de creatividad.
Y dárselo a otros para que le otorgue el poder de admirar.
Por lo general esperamos que lo creado asombre.
Pero no basta con solo eso.
Tenemos que decir con un lenguaje directo muchas ideas.
Esas que nos dejan con los ojos abiertos.
La risa delicada en la comisura de los labios.
Y la boca entreabierta buscando como respirar aceleradamente.
Y donde ponemos a prueba nuestras capacidades de entender.
Una línea suave que le da cuerpo a una forma diferente.
O esos colores que arrebatan llenándonos de luces.
O tipografías que enamoran por su composición.
Vivimos tiempos donde lo digital se ha vuelto lo más importante.
Es extraño que algo de lo que hacemos se quede en el puro manual.
Todos pueden opinar y darle un determinado valor.
Para qué entonces formar profesionales libres de ataduras?
Si hay quienes deciden lo que se va hacer sin contar, ya con la experiencia.
Esto ha sido sustituido por la máquina que lo hace todo, perfecto.
Lo humano, queda para los dedos y las manos que le habilitan.
Lo sensible del ser se cambia por un programa que aprendes a usarle.
Y qué decir cuando alguien se siente dueño de las decisiones.
Los caprichos sustituyen al tino y a la inteligencia.
El ser humano tiene un universo repleto de imaginación.
Lo que necesita y requiere es un orden que lo haga disponible a otros.
La imaginación tenemos que usarla para hacer lo que nos rodea más bello.
Más inteligente y sensible para poder convertirnos en entes creativos.

Mantengamos como razón de vida toda nuestra capacidad de crear, y con mucha imaginación.

Cartel Homenaje a la labor de 60 años.