16.7.14

¡Busco imaginar!

En la necesidad de encontrar nuevas o diferentes maneras de aprender o experimentar el conocimiento, intentamos proponer un ¨taller diferente¨ donde la imaginación y la vida se den la mano y nos permitan descubrir todo lo que puede ser capaz de hacernos mejores y más creativos, simplemente, con lo que nos rodea.
- Actividades como cocinar, haciendo comidas sencillas y servidas con belleza y con el sentido apetitoso.
- Confrontar los gustos personales y darle otra visión a través de la experiencia. Se puede recurrir a libros, películas, música, objetos apreciados,
- Pasear por los alrededores de Zoncuantla, el río y la vegetación como tema de inspiración.
- Visitar Talleres de cerámica, litografía y escultura y compartir con sus autores.
- Sembrar una planta, por aquello de que todo ser humano debe hacerlo aunque sea una vez en la vida.
- Conversación con un jardinero y ayudarle a realizar un jardín.
-Visionar videos imaginativos de cualquier tema, siempre y cuando aporten a la imaginación.
- Participar en alguna exposición de temas variados sobre arte incluyendo la posibilidad de exhibir trabajo personales realizados en el ¨taller diferente¨ o en otros momentos.
- Recorrido por el Jardín Botánico, encontrando aspecto de interés personal y para finalmente realizar algún trabajo gráfico que lo represente.
- Lectura de textos personales que han sido creados a través del tiempo.
- Dedicar cada sesión de trabajo a autores: literarios, pintores, diseñadores gráficos, fotógrafos, arquitectos, diseñadores industriales.
- Como razón fundamental se insistirá en el debate, las opiniones diversas y divergentes y siempre se mantendrá el ejercicio de la plática y de la interacción, entre todos los participantes.
-La música es un factor importante en toda la actividad que se despliegue en cada sesión para llenarnos de imaginación. Incluso si hay dominio de algún instrumento musical por parte de los participantes.
-Se creará un espacio para confrontar con la curiosidad. Asombrándonos y sorprendiéndonos con lo insólito de la simplicidad y la sencillez. Esta parte es sumamente interactiva.
-También, se ejercitará la actividad de Diseño Gráfico, a través de carteles (éstos, solo para exponer), postales, plegables, o flyer, que se imprimirán y repartirán en alguna zona concurrida de Coatepec, con la intensión de mostrar y enseñar lo vivido por todos.
- La solución de otros ejercicios según las circunstancias del momento.

Lugar: Zoncuantla, Coatepec, mi casa.
8 sesiones de 4 a 5 horas los sábados de los meses de septiembre y octubre – Total: 40 horas
Costo: $4,000 (con facilidades de pago)
Cupo limitado: 10 a 12 participantes.
Informes: peromedefiendo@gmail.com / hola@joanxvazquez.com

"El secreto de permanecer siempre vigente es comenzar a cada momento" Agatha Christie

Un tanto más de mínimas historias

* El cesto de papeles recibe la bola de papel desechable. No quiere saber cuanto dice lo que contiene. Hace malabares para que siempre le caiga dentro. También, soporta, aunque no tanto, otros productos no deseados. Eso le altera un poco su capacidad de resistir algunos olores. No puede con los productos orgánicos y que decir de las latas, a veces sucias. Las botellas de cristal le lastiman por su dureza. Le gusta el papel porque, finalmente, siempre contiene alguna sorpresa. Con lo que más se siente identificado, es con el papel de regalo. Lo siente bello aunque ya no sirva. Que decir de los moños. Y por eso, le da cabida en su interior. Hasta diría que con algo de regodeo. Tenerlo dentro le hace sentirse diferente y hasta premiado.

* Un radio antiguo esta dispuesto en una vitrina. Ahí, solo tiene la función de que le vean y le recuerden. Él, no puede comprender esa situación. Antes, disfrutaba con la música que reproducía. Los comentarios de locutores y hasta alguna que otra famosa radionovela. Incluso al extremo, hasta con algún partido de cualquier deporte. Hoy, solo le queda el silencio y la admiración de quienes lo ven. Le gustaba más los otros tiempos. Ya perdidos, pero no olvidados. Por eso esta ahí. Exhibiéndose.

* La piedra sabía de su consistencia. Era cuadrada, pero también redonda. Cuando le pican siente el escozor del cincel. En el río sostiene la fuerza del correr del agua. Cuando golpea algo le duele y hace un ruido como de culpa. Se admira de que al ser atizada entre sí, produce una chispa. También, cuando se construyen calzadas para caminar con seguridad y cómodamente. Si le adhieren a los muros, para hacer que estos sean más resistentes y altos, le parece oportuno y seguro. Cuando le lanzan con fuerza sobre el agua, se marea por las ondas que le rodean. Si alguien tropieza con ella, no puede evitar sonreír. Lo mejor es que fue trascedente en la llamada Edad de Piedra y porque se volvió útil y se pudieron elaborar herramientas con este material. Todavía se enorgullece de esto. Así es de sensible.


* Al calcetín lo que más le desagradaba era ser comparado con un café aguado. Se veía bien de rayas. Si podía combinar su color y diseño con la camisa, se había producido un logro. No le parecía, que le guardaran de cierta manera, doblado sobre sí mismo. Cuando se bañaba pedía ser colgado de la punta. Era más seguro para no deformarse. Lo mejor, no tenía que sufrir del planchado. Y se cambiaba todos los días. Aunque a veces sufría de escozores por el zapato donde tenía que ir a parar. O por los pies que cubría con cierta resignación. Le parecía extraordinario permanecer envasado y exhibido. No estaba de acuerdo cuando alguien le compraba. La angustia le creaba confusión y además, seguro le esperaba alguna sorpresa. Todo dependía de su constante uso. Su tiempo útil podría acelerarse.

Las tijeras y sus recursos

La tijera o tijeras es una herramienta predispuesta al corte.
Por qué será que, siempre se dice en plural.
Tal vez, porque esta constituida por dos partes.
Las referidas tijeras se sienten verdaderamente útiles.
Su variedad y función son merecedoras de admiración.
Que decir de esa, delgada hasta la esbeltez, que se permite embellecer al cabello humano.
Las que cortan las delgadas uñas dándole forma para evitar ser comidas.
Es difícil asomarse a un jardín y no pensar que las hojas no sean controladas por una tijera de podar.
Y la modista, que la usa para cortar cualquier sobrante de tela o hilo.
Quién no ha utilizado una, dándole el recorte preciso a una imagen de papel.
La que se atreve a cortar los alambres eléctricos, que no tiene miedo a una descarga.
No puedo imaginar que una tijera que corta la cutícula de los dedos lleve el nombre de aseo.
Si ésta hace sus oficios en una oficina, la conoceremos como de esa manera, simplemente.
Las hay que trabajan en la cocina, cortando alimentos o envoltorios de éstos.
Por qué no pensar, que si un diestro tiene su tijera, un zurdo no puede recurrir a una especial para él.
Si de pequeños vamos a la escuela, nos sentimos importantes mostrar el diseño de una escolar.
Incluso existen de peluqueros, que cortan el 50 % del pelo de cada vez, le llaman de cocodrilo.
Hasta por su tamaño se identifican sus funciones.
Encontramos algunas con dientes y le nombran en zigzag, sirven a las costureras.
Su estructura es similar en todas, dos cuchillas de acero con un eje.
Tiene dos filos de corte en un extremo y en el otro un mango, que varía.
Incluso se encuentran dando sus servicios en la salud, las hay de enfermería y de cirugía.
En el trabajo de laminado, hacen su esfuerzo por cortar la chapa y así se les conoce.
Hay unas de manera curva que cortan de esa forma.
Encontramos una especial, llamada tijera de aves, para trocear las partes asada del pollo.
El filo y su función ergonómica determinan el existir de la tijera.
También, fue Leonardo da Vinci el creador de la tijera de dos piezas.
Incluso, como variedad, existen diversos tipos de tijeras para trasquilar ovinos.
Y lo mejor, por lo que las respetamos más, es su historia, dicen que están desde la edad del bronce.
Sin la menor duda, es un instrumento que ha servido al humano por mucho tiempo.
Y hasta aquí no ha llegado la moderna tecnología.

Que bueno seguir utilizándola de la manera que fue creada hace... tantos años.

11.6.14

Tienda online


Los invitamos a visitar la tienda online de Antonio Pérez Ñiko en Etsy,
encuentra publicaciones, postales y carteles en serigrafía.
Se hacen envíos a todo el mundo, se aceptan pagos con tarjeta de crédito y Paypal.
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20.5.14

"El lenguaje es el vestido de los pensamientos"
Samuel Johnson / Inglaterra 1709-1774

Sarajevo 100

Cartel para el evento Sarajevo 100 Views 1914-2014, una exposición colectiva con creadores visuales de todo el mundo, convocada por la Academia de Bellas Artes de Sarajevo.

Mínimas historias frutales

Era un mango filipino. No tenía los ojos rasgados. No le gustaba que lo confundieran con otros tipos de esta fruta. Su cuerpo oval suponía lo que iba a encontrar en su interior. La semilla era grande y carnosa. No se llevaba con el mango ¨petacón¨. Lo que más apreciaba era ser chupado por unos labios femeninos. Era muy sexista. No soportaba a los hombres. Lo apretaban muy fuerte. Y le mordían.

El plátano estaba orgulloso de su vestir. Sabía que se podía desnudar con mucha facilidad. Su cuerpo blanco y oloroso era deseado. Su carácter era dulce. Tenía problemas porque su vestido no podía ser colgado. Sino desechado. Algún día cambiaría eso.

La guayaba era muy exagerada y hasta mentirosa. Le molestaba que se la comieran. Por eso se llenó de semillas para hacer más difícil su consumo. Lo que no previó es que se podría convertir en ¨cascos¨. Vaciada de éstas o en mermelada. Nada, sería comida de igual manera. Y lo peor, terminar en ate.

El durazno cambió su nombre por melocotón. Todo era para mostrar su suave piel. Aunque su interior poseía una muy dura semilla. Le comparaban con la piel de un pequeño infante. Lo que más le gustaba era el perfume que se ponía para hacerse más apetecible. Odiaba que lo combinaran con el yogur.

La naranja no podía resistir tanto sufrimiento. La aplastaban contra un exprimidor. Chorreaba de llanto. Aunque la consumieran con suavidad, terminaba cortada a la mitad y engulléndole sus gajos u hollejos. Y para colmo la hacían mermelada de su cascara. Pobre y sufrida.

La manzana estaba contenta. Porque sabía de su enorme cantidad de variedades (20,000). Y lo mejor, que era tan incierta como que la catalogaban para comparar la salud y también a la discordia. Y participó como justificante de la ley de Gravitación Universal. Se ensañó con los pobres Adán y Eva ofreciéndosele provocativa y lascivamente. Y terminó, tan modernamente que se volvió el símbolo de una marca de computadoras. Que fruta tan disfrutada.

Soy un melón, pero no soy torpe. Por eso prefiero me conozcan como sandía. Me gusta ser dulce y con la pulpa roja llena de agua. Engaño mostrándome verde, pero sin nada de envidia. Mi cuerpo es grande, voluminoso y algo oval. Me gusta ofrecerme frío y para disfrutarme en aguas de sabor. Mi condición es rastrera, pero solo porque crezco junto al suelo, no acostumbro a ser mezquino ni ruin. Y lo mejor tengo un récord. Una de mis parientes pesó 122 kilogramos. Yo, solo 4. Me asombro.

Mínimas historias, más de otro tipo

* El barco de pequeña eslora se balanceaba pausado. Se veía algo deprimido. Tal vez mareado. No sabía con exactitud que haría en las próxima horas. Lo llevaban sin rumbo previsto al otro lado de la costa. Su mayor deseo era llegar pronto al puerto. Se sentía cada vez más débil. Ya no tenía gasolina.

* El aderezo en su recipiente, contento esperaba en la mesa. La pequeña cuchara de madera se movió y palpó su superficie. La ensalada, alborotada, se movía cada vez que el líquido la salpicaba. El aderezo percibía como la cucharilla la penetraba una y otra vez. En un fuerte suspirar vació el líquido que le quedaba. Sintió placer. Mucho.

* Las piernas caminaban apuradas. Casi corrían. Tropezaban entre ellas. La circulación sudaba por el esfuerzo. Tenían calor. No le gustaban ni el calzado ni la prenda que le cubría. Lo que más disfrutaba eran las faldas cortas, que le dejaban ver sus robustas formas. Eran hermosas, caminando. También descansando. Pasaron otras piernas por su lado y sintieron envidia. Ellas, cedieron el paso a la lentitud para que fueran admiradas. Y así, caminaron hasta el agotamiento. Presagiaban ser disfrutadas.

* La columna de humo subía en la vertical. Cuanto deseaba poder extenderse en el horizonte cercano.
Era denso y oscuro, casi negro. Lleno de un tizne suave. Caía sobre la ropa tendida, de sábanas blancas. Un grito humeante se escuchó. Y terminó sus días, ahogado por un balde de agua fría. Las sábanas sonrieron, con malicia. Ellas, solo se volverían a lavar. Y el humo?

* El cactus estaba feliz por la aparición de su brote. Era su vástago esperado. Lo vería crecer. Hasta que se volviera su propia continuidad. Sabía que necesitaba de mucha paciencia. La espera sería de tres centímetros por año.

* Los aretes colgados sobre un estampado y hermoso paño mantenían un orden. Los había de colores, de tela, de plata. Más largos o en forma de perlas. El problema radicaba en su selección a la hora de ser usados. Solo veían como una mano femenina se acercaba. Y... seleccionaba el de junto. Oh, decepción.

* Este era un hombre, aparentemente normal. Usaba unos grandes y cuadrados lentes negros. Una parte de su cara se ocultaba. Casi nunca se los quitaba. Una tarde oscura, muy oscura. Tanto, que parecía la noche. El hombre tropezó y calló al suelo. Sus lentes se alejaron de él. No pudo recogerlos y colocárselos. Miró asustado, buscándolos. Y en su cara se vieron, unos enormes ojos cuadrados.